La compañía de moda infantil Kidiliz cierra su filial en España

El sector de la moda no está pasando por uno de sus mejores momentos debido a la crisis económica y sanitaria actual. La catástrofe sectorial ha provocado una nueva víctima, el cierre de la filial de Kidiliz en España.

La compañía francesa, centrada en la venta de moda infantil, lleva varios meses sufriendo las consecuencias de la Covid-19, una pandemia que no solo ha afectado de manera negativa a sus tiendas ubicadas en España.

Y es que la empresa ya entró en un proceso de insolvencia en el juzgado comercial de París, en Francia, durante el mes de septiembre de 2020.

Kidiliz, una empresa de moda infantil creada en los años 60

Para conocer el origen de Kidiliz debemos remontarnos a 1962, ya que fue en ese año cuando los hermanos Roger y Josette Zannier pusieron en marcha un negocio perteneciente al ámbito de la moda armados, tan solo, con dos máquinas de coser.

En poco tiempo, la entidad decidió especializarse en moda para niños, firmó diversos contratos para vender sus prendas al sector minorista, contrató a varias costureras y amplió el taller de confección.

A partir de ese momento, el crecimiento de la empresa fue en aumento y, en los años 80, consiguió convertirse en una compañía pionera en el mercado de la moda infantil en Francia.

En 1983, lanzó al mercado la marca Z, la primera marca francesa de ropa para niños situada en el centro de la ciudad de Saint Etienne, aunque a lo largo de los años siguientes la empresa celebró la apertura de otras muchas tiendas Z en otras regiones de Francia.

Éxito en la década de los 90

En la década de los 90, Kidiliz seguía imparable y adquirió marcas como Kickers, Floriane, Alphabet, Aborba y 3 Pommes.

Sin embargo, a lo largo de su historia la empresa no solo se ha centrado en la venta de moda infantil, ya que en los años 2000 compró Chipie para adentrarse en el mercado adolescente y apostó por la ropa para adultos con la adquisición de IKKS, One Step y Catimini.

No obstante, en 2012 la compañía tomó la decisión de volver a centrar el grueso de su actividad en la venta de ropa para niños.

Pero no fue hasta 2015 cuando el grupo acogió a Kidiliz, el primer distribuidor multimarca y multicanal. En 2016, la entidad decidió reinventarse para convertirse en Kidiliz Group, que es como la conocemos a día de hoy.

Más tarde, en 2018, Kidiliz Group y el grupo chino Semir unieron sus fuerzas y llegaron a un acuerdo con la misión de acelerar la presencia en China de la compañía francesa.

Kidiliz llegó a España bajo el nombre de Kidiliz Group Kidswear Spain, S.A. e instaló sus oficinas en Barcelona, donde siempre ha tenido una fuerte presencia.

Kidiliz entra en concurso de acreedores y cierra su filial en España

Durante sus casi 60 años de historia, Kidiliz ha llevado a cabo multitud de adquisiciones, se ha expandido por varios países del mundo y ha cosechado importantes éxitos.

Sin embargo, la pandemia de coronavirus y sus restricciones han traído consigo graves consecuencias para el grupo, cuya matriz fue a liquidación durante el pasado mes de septiembre.

Ahora le ha tocado el turno a su filial española, que ha entrado en concurso de acreedores y que, según afirman desde el portal de noticias de moda Modae.es, seguirá el mismo camino que su matriz.

Publicidad concursal en el BOE y nombramiento de administrador

En el edicto publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el pasado 18 de febrero, el Juzgado de lo Mercantil número 7 de Barcelona declara a Kidiliz Group Kidswear Spain en concurso de acreedores voluntario ordinario.

El documento también designa como administrador concursal a la sociedad Alfa Forensis, que a su vez ha nombrado al economista y abogado Jorge Cruz de Pablo.

Los acreedores disponen de un mes desde la publicación del edicto en el BOE para comunicar sus créditos a la administración concursal.

A pesar de que Kidiliz Group llegó a facturar más de 380 millones de euros, a disponer de 900 tiendas en diferentes rincones del mundo y a dar empleo a más de 3.000 personas, la pandemia de Covid-19 ha llevado a la compañía francesa a entrar en concurso de acreedores y a echar el cierre de su filial en España.