Turismo, la locomotora del comercio electrónico español

Este verano están llegando a España millones de turistas procedentes de todo el mundo y, posiblemente, a finales de septiembre volveremos a oír que nuestro país ha despedido la temporada estival con un máximo histórico de visitantes foráneos. El año pasado ya se alcanzó la cifra récord de 75 millones, pero no es descartable que en 2017 la superemos.

Por todo ello, durante los últimos años se ha reforzado la tradicional importancia del turismo como una de las industrias más importantes del país (por no decir la más importante). No solo por la riqueza y los empleos directos que genera sino, sobre todo, por los indirectos. Entre esos sectores que beben de la buena situación de la industria de los viajes encontramos la hostelería o los transportes, y de un tiempo a esta parte, también el comercio electrónico.

Un sector que no ha dejado de reinventarse

Si uno atiende a las cifras que cada trimestre publica la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) observará que a la cabeza de las ventas online siempre aparecen las agencias de viajes y los operadores turísticos (su facturación supone más del 15% del total), seguidas del transporte aéreo (que aporta otro 13%) y, a más distancia, el transporte terrestre de viajeros (4%).  Esto significa que el turismo representa más del 30% de los ingresos del comercio electrónico nacional, cifra que no tiene parangón en ningún país de nuestro entorno.

La buena situación del turismo a través de Internet es consecuencia de la experiencia y fortaleza del sector, pero también de su constante apuesta por la innovación (en la última década hemos visto nacer a comparadores de vuelos como Kayak o Momondo, foros en los que valorar alojamientos como TripAdvisor, webs para reservar habitaciones de hotel como Trivago y, más recientemente, plataformas para alquilar viviendas vacacionales como Airbnb).

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Algunas sombras en el comercio electrónico español

Gracias al turismo, el comercio electrónico en España lleva varios años creciendo por encima del 20% y ya mueve unos 25.000 millones de euros al año en ventas online, lo que supone más del 1,5% del PIB nacional. En este imparable crecimiento han sido muy relevantes 3 factores que han confluido en el tiempo: el boom de los smartphones (por los que se realizan la mayor parte de las compras), el desarrollo del big data (que permite saber qué le gusta al consumidor y ofrecérselo) y la personalización de la experiencia de compra (donde prima la omnicanalidad).

Sin embargo, no todo son buenas noticias para el comercio electrónico nacional. Posiblemente el ámbito en el que más haya que mejorar sea el de la distribución y ventas online de alimentos y bebidas, que en países como Francia o Reino Unido ya supone entre el 5% y el 7% de la facturación total de sus respectivas industrias de ecommerce. Aquí, sin embargo, apenas representa un 1%, aunque  gigantes como Amazon o Uber están apostando en los últimos meses por impulsar el envío a domicilio de alimentos adquiridos por Internet en las principales ciudades del país, así que habrá que estar atentos a la evolución del sector…

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