¿Para qué sirve el test A/B?

La transformación digital y la necesidad de las empresas de tener presencia en internet para darse a conocer han dado lugar a la aparición de infinidad de nuevos términos, y entre ellos encontramos el test A/B o A/B testing.

En el terreno digital la competencia es feroz, y realizar pruebas de forma constante resulta primordial para poder encontrar la clave del éxito, que varía dependiendo de cada empresa, negocio o proyecto. Y ahí es donde entra en juego la magia del test A/B.

¿Qué es un test A/B o A/B testing?

El test A/B o A/B testing se centra en el desarrollo y lanzamiento de dos versiones de un mismo elemento para comprobar cuál de ellos ofrece mejores resultados.

Una de sus grandes ventajas es que se puede aplicar a un amplio abanico de componentes, ya sea una página de aterrizaje o landing page, un botón con una llamada a la acción, una imagen, un titular, un formulario de contacto o un texto, por ejemplo.

El objetivo del test A/B es ofrecer dos versiones de un mismo elemento siempre y cuando su diseño influya en el comportamiento del usuario, ya que la meta del A/B testing no es otra que mejorar las conversiones descubriendo qué resulta más atrayente para los clientes potenciales.

Principales tipos de test A/B

Imagina que creas un test A/B para el diseño de una página web. En ese caso, una parte de los visitantes verá la versión A al entrar en el sitio y el resto accederá a la versión B, lo que te permitirá determinar cuál ha sido el comportamiento de los usuarios en cada una de las adaptaciones y elegir la que haya funcionado mejor.

No obstante, el A/B testing va mucho más allá y no solo se puede emplear para crear dos modelos de portal web, sino también para ofrecer al internauta diferentes diseños de los siguientes elementos:

Botón

Los botones son esos elementos que suelen aparecer bajo una ficha de producto en un ecommerce o tras el texto de un correo electrónico y que recogen una frase destinada a captar la atención del usuario y animarle a realizar una acción concreta: “Haz clic aquí”, “Compra ahora”, “Visita la web”, etc.

El A/B testing permite hacer pruebas con los botones cambiando el color, las dimensiones, la forma o la llamada a la acción.

Imagen

Las redes sociales cuentan con millones de usuarios que aprovechan su potencial para promocionar productos y servicios. Es por ello que diferenciarse de los principales competidores es fundamental para destacar y alcanzar el éxito.

Por eso hay que tener muy en cuenta las imágenes, ya que son esenciales en la mayoría de redes, sobre todo en plataformas como Instagram.

El A/B testing puede ser muy útil para comprobar qué tipos de fotografías provocan mejores reacciones entre los seguidores ofreciéndoles dos versiones donde se modifique el elemento que aparece en la imagen, el filtro, el brillo o el tamaño.

Formulario de contacto

La misión de los formularios consiste en animar a los usuarios a ponerse en contacto con la empresa, y el A/B testing permite alcanzar esa meta a través de dos versiones que contienen diferentes textos y campos.

Conclusiones

El test A/B o A/B testing está indicado para realizar pruebas con dos versiones distintas de un mismo elemento con la finalidad de determinar cuál funciona de manera más óptima y mejorar, de este modo, las ventas y conversiones.

Aunque a través de este post solo hemos destacado las ventajas del test A/B en botones, imágenes, páginas web y formularios de contacto, no hay que olvidar que este tipo de prueba es aplicable a otros muchos componentes.