Método del semáforo para incrementar la productividad

Hoy en día, existen infinidad de técnicas que nos pueden ayudar a incrementar la productividad, aunque en esta ocasión nos centraremos en el método del semáforo.

Y es que se trata de un sistema que se puede implementar en el día a día sin complicaciones y que puede ser de gran utilidad a la hora de organizar la agenda y gestionar la jornada.

¿Qué es el método del semáforo?

El método de semáforo se puede definir como un sistema destinado a organizar mejor el día a día y, por ende, a aprovechar el tiempo y aumentar la productividad.

Aunque quizás no es la técnica más apropiada para gestionar proyectos de gran envergadura o grandes cantidades de tareas, sí puede ser muy útil cuando llega el momento de ordenar un número modesto de labores o quehaceres.

Tal como su nombre indica, el método del semáforo se centra en dividir las tareas asignándoles un color que será rojo, naranja o verde dependiendo de la urgencia y la importancia que tengan. Veámoslo con más detalle:

Semáforo en rojo

En el método del semáforo el color rojo indica que nos encontramos ante una tarea prioritaria que se debe llevar a cabo a la mayor brevedad y que, en ningún caso, se podrá procrastinar.

A la hora de organizar los quehaceres del día, recuerda que deberás anotar en la sección del semáforo en rojo aquellas actividades que requieran una atención inmediata.

Semáforo en naranja

El listado de color naranja engloba las acciones que, aunque son importantes y se deben resolver lo antes posible, no tienen un carácter tan urgente como las del semáforo en rojo.

En este caso, no hay que olvidar las tareas, pero tampoco supondrá un problema el hecho de posponerlas uno o dos días.

Semáforo en verde

Finalmente, en el método del semáforo encontramos el color verde, que se emplea para incluir los quehaceres que no tienen un carácter urgente y se pueden ir realizando poco a poco a lo largo de la semana.

A pesar de que las tareas que se asignen a esta categoría no serán prioritarias, sí será fundamental tenerlas en cuenta y realizarlas sin prisa pero sin pausa.

Cómo aplicar el método del semáforo

Una vez que hayas asignado un color a cada una de las tareas pendientes, el siguiente paso consistirá en comenzar a desempeñar las diferentes labores empezando por el listado del semáforo en rojo.

Cuando lo hayas completado, pasa al naranja y finaliza en el verde, pero recuerda que nos encontramos ante una lista dinámica donde las diferentes acciones que se deben llevar a cabo pueden ir cambiando de color, ya que las preferencias y prioridades pueden verse alteradas a lo largo del día por diferentes razones.

Otras técnicas que ayudan a incrementar la productividad

El método del semáforo es solo una de las múltiples técnicas para aumentar la productividad a las que podemos recurrir en la actualidad.

En este sentido, también es interesante hacer una mención especial al método Autofocus de Mark Foster, que apuesta por la creación de listas de tareas que permitan organizar el día de una forma ágil y sencilla.

Tampoco podemos obviar la técnica Jay Shirley, un método que aboga por combinar la realización de tareas básicas y obligatorias con el desempeño de actividades que aporten bienestar y felicidad.