Matriz de Eisenhower

Son muchas las personas que se preguntan cómo usar la matriz de Eisenhower, ya que se trata de un método que puede ser muy útil tanto en el plano laboral como en la vida personal.

Esto se debe a que nos encontramos ante un sistema ideal para aumentar la productividad y gestionar mejor el tiempo.

¿Qué es la matriz de Eisenhower?

Al centrarnos en la definición de la matriz Eisenhower, podemos afirmar que se trata de una técnica creada para priorizar tareas y organizar mejor el tiempo disponible.

Y es que, cuando una persona se encuentra ante un amplio número de quehaceres, puede llegar a sentirse abrumada e, incluso, a padecer ansiedad al pensar que todas las labores son urgentes y no saber por dónde comenzar.

Por suerte, la matriz de Eisenhower, también conocida como la caja de Eisenhower o la matriz urgente / importante, puede convertirse en la solución a este problema.

La técnica debe su nombre a Dwight D. Eisenhower, un general del ejército y el presidente número 34 de los Estados Unidos famoso por sus altos niveles de productividad y por su capacidad para gestionar el tiempo a la perfección.

Tal como afirmó el propio presidente y general, “tengo dos clases de problemas, los urgentes y los importantes. Los urgentes no son importantes y los importantes nunca son urgentes».

Partiendo de esta base, la matriz de Eisenhower invita a evaluar las tareas que se deben llevar a cabo teniendo en cuenta la urgencia y la importancia de cada una de ellas.

Caja de Eisenhower. Cómo dividir las tareas en cuadrantes

Quiénes se preguntan cómo usar la matriz de Eisenhower, deberían empezar a aplicar esta técnica destinada a incrementar la productividad creando un total de cuatro cajas o cuadrantes:

Primer cuadrante de la matriz de Eisenhower

Debe englobar las tareas más urgentes, es decir, aquellas que se tienen que abordar en un primer momento y con la mayor rapidez posible. Aquí podríamos destacar el hecho de tener que asumir el rol de un compañero que se acaba de poner enfermo.

Segundo cuadrante

En esta segunda caja entran en juego las labores que, aunque son importantes a largo plazo, no tienen un carácter urgente ni una fecha de finalización concreta, lo que hace que se puedan completar más adelante. Un ejemplo sería obtener una certificación o un diploma por la realización de un curso formativo.

Tercer cuadrante

Se compone de los quehaceres urgentes pero no importantes, esto es, de aquellas tareas que se deben completar a la mayor brevedad posible pero que se pueden delegar en otra u otras personas. Las llamadas telefónicas y las reuniones de trabajo son algunos ejemplos de tareas que se podrían incluir en el tercer cuadrante de la caja de Eisenhower.

Cuarto cuadrante

Aquí se tendrían que agregar las tareas que no son ni urgentes ni importantes y que deberían evitarse en la medida de lo posible, ya que solo distraen y reducen la capacidad de atención y concentración. En este caso, se podrían incluir acciones como salir a tomar un café, jugar a videojuegos o ver una serie de televisión, entre otras muchas.

Conclusiones de la caja de Eisenhower

Saber cómo usar la matriz de Eisenhower puede ser de gran utilidad a la hora de aumentar la productividad en el trabajo de una forma práctica y sencilla. Funciona tanto en el terreno laboral como en el personal.

Para implementar la caja de Eisenhower, solo necesitarás recopilar las tareas pendientes y dividirlas en un total de cuatro cuadrantes usando un papel y un bolígrafo, lo que te permitirá reducir la ansiedad que todos podemos sentir al tener demasiados quehaceres sobre la mesa y te dará la oportunidad de gestionar mucho mejor tu tiempo.