Fatiga por decisión: qué es y cómo combatirla

La fatiga por decisión afecta a millones de personas en el mundo entero y es debida a la toma constante de decisiones. Los seres humanos tomamos una media de 35.000 decisiones al día.

No obstante, solo somos conscientes de una pequeña parte de ellas, ya que el cerebro dicta más del 99 % de las decisiones de forma automática, lo que provoca que el número de decisiones reales descienda a alrededor de un centenar al día, según reveló un estudio llevado a cabo por Huawei.

Sin embargo, la manera que tiene el cerebro de “automatizar” buena parte de las decisiones diarias no impide que la fatiga por decisión esté presente en la vida de infinidad de personas.

¿Qué es la fatiga por decisión?

Aunque a la hora de levantarnos nuestro cerebro está fresco y despejado, las decisiones que vamos tomando a lo largo del día derivan en un desgaste mental que provoca que la calidad de dichas decisiones descienda a medida que la jornada avanza.

No hay que olvidar que la energía mental es limitada y que las decisiones, por nimias y sencillas que parezcan, van desgastando poco a poco la capacidad del cerebro para elegir la opción más correcta ante un dilema o una problemática determinada.

Al final del día, el desgaste mental al que hemos sometido al cerebro provoca que las decisiones que tomamos sean cada vez menos acertadas y que hagamos las elecciones incorrectas o, simplemente, dejemos que la vida siga su curso sin intervenir ni decidir, lo que se conoce como fatiga por decisión.

Un término acuñado por Roy F. Baumeister

El psicólogo estadounidense Roy F. Baumeister fue el encargado de definir la fatiga por decisión afirmando que, por muy sensata que sea una persona, no podrá tomar una decisión tras otra sin pagar un precio biológico por ello.

Y es que la fatiga por decisión no siempre va ligada a la toma de decisiones importantes. De hecho, acciones tan sencillas como elegir la ropa para ir al trabajo o decidir cuál será la comida del día derivan en un desgaste mental que se va acumulando durante el transcurso de la jornada.

Consejos para combatir la fatiga por decisión

La fatiga por decisión reduce la capacidad del ser humano para realizar las elecciones correctas, provoca un gran desgaste mental, incrementa los niveles de estrés, disminuye la productividad y, con el tiempo, puede derivar en la aparición de apatía, desgana y hartazgo.

Por fortuna, existen algunos hábitos y consejos que pueden ser de ayuda a la hora de combatir la fatiga por decisión. Entre ellos, destacan los que enumeramos a continuación:

Establecer rutinas

Como hemos comentado con anterioridad, la fatiga por decisión puede aparecer después de haber tenido que hacer elecciones sencillas y cotidianas que se pueden automatizar con el fin de evitar que deriven en un desgaste mental.

En este sentido, puede ser interesante que aproveches los ratos libres para preparar un listado compuesto por la ropa que llevarás al trabajo a lo largo de toda la semana, los ingredientes que formarán parte de tu desayuno o qué sitios elegirás para ir a comer, por ejemplo.

De este modo, no será necesario que dediques tiempo todos los días a pensar en lo mismo una y otra vez y prevendrás la aparición de la fatiga por decisión.

También será importante que establezcas unas rutinas que te ayuden a organizar tu vida y a evitar las horas muertas y la toma constante de decisiones.

Si gestionas tu tiempo de la manera correcta, tendrás la oportunidad de combinar la jornada laboral con una visita al gimnasio, una clase de baile, un paseo por el campo, un café con amigos o una tarde de lectura, por ejemplo.

Empezar por lo más complicado

Existe una metodología conocida con el nombre de Cómete esa rana que se basa en llevar a cabo las labores más difíciles o tediosas al principio del día para que las demás parezcan más sencillas y ligeras.

De este modo, se incrementan la productividad y la eficiencia y, además, se evita tener que tomar decisiones importantes al final del día, cuando el cerebro está más cansado y no puede decidir del modo apropiado.

Solo tienes que hacer una lista de tareas al principio del día, comenzar por las más complejas e ir tachando las labores realizadas.

Evitar las distracciones

El correo electrónico, las aplicaciones de mensajería instantánea, las redes sociales, internet, el teléfono móvil… Son muchas las distracciones que forman parte del día a día y que deberían bloquearse en la medida de lo posible, ya que reducen los niveles de productividad, disminuyen la capacidad de atención y obligan a tomar pequeñas decisiones que afectan de manera negativa a la energía mental.

Llevar una dieta sana

El filósofo y antropólogo alemán Ludwig Feuerbach dijo en una ocasión que las personas “somos lo que comemos”, y no le faltaba razón, ya que la alimentación tiene una gran relevancia en la vida de los seres humanos.

Su papel es tan importante que no solo puede ser de ayuda a la hora de cuidar la salud, sino también de prevenir la fatiga por decisión.

Y es que apostar por una dieta sana compuesta por cinco comidas diarias donde no falten frutas, verduras, proteínas e hidratos de carbono no procesados ayuda a disponer de una mayor cantidad de energía y a mejorar la toma de decisiones.

Conclusiones

La fatiga por decisión aparece cuando el cerebro se ve obligado a realizar una gran cantidad de elecciones a lo largo del día, algo que con el tiempo puede provocar la aparición de apatía, estrés y desgana.

Para prevenirla, es importante hacer un listado que recopile las tareas sencillas que se llevan a cabo a diario con el fin de automatizarlas, así como establecer rutinas, realizar las labores más complicadas al principio del día, evitar las distracciones y apostar por una alimentación sana y equilibrada que aporte energía y vitalidad.