Adicción al trabajo. Los workaholics

La adicción al trabajo es, hoy en día, una realidad para infinidad de profesionales que sufren las consecuencias de esta patología. De ahí la importancia de que los adictos al trabajo, también conocido en inglés como workaholics, descubran cuáles son los síntomas propios de esta adicción y puedan acabar con ella.

Y más aún si tenemos en cuenta que, aunque en la actualidad el porcentaje de adictos al trabajo en España ronda el 4,5 %, en menos de cinco años esa cifra podría superar el 11 %, según datos de un estudio realizado por investigadores de la Universitat Jaume I de Castellón.

¿Qué es la adicción al trabajo?

La adicción al trabajo se puede definir como la necesidad incontrolable de trabajar sin descanso, lo que lleva a quien la padece a asumir multitud de tareas, llevarse quehaceres a casa, trabajar en vacaciones y durante los fines de semana e, incluso, permanecer en su puesto cuando está enfermo.

La palabra que define a estos adictos fue acuñada por Wayne Oates, un psicólogo americano que utilizó el término para comparar la adicción al trabajo de los workaholics con la adicción a la bebida de los alcohólicos.

¿Cómo son los workaholics?

Es frecuente que los adictos al trabajo o workaholics sean reticentes a la hora de delegar responsabilidades y que prefieran supervisarlo todo para poder tenerlo bajo control.

Cabe señalar, asimismo, que las personas que sufren una adicción al trabajo también suelen tener dificultades para relajarse, así como falta de relaciones personales y problemas para trabajar en equipo.

Para el adicto al trabajo su carrera profesional lo es todo, lo que impide que dedique tiempo a realizar actividades de ocio, a disfrutar de su familia o a quedar con amigos.

Además, los workaholics tienden a hablar de trabajo de manera constante cuando se reúnen con otras personas, a no mostrar interés en los días de vacaciones y a salir de la oficina mucho más tarde de lo que deberían. Equivocadamente creen que esto mejorará la productividad en el trabajo.

Cuando esta adicción alcanza su punto más alto, puede llevar a la persona que la sufre a anteponer el trabajo por encima de todo y a olvidarse, incluso, de su propia salud.

Es por ello que, cuando esta patología se prolonga en el tiempo, puede dar lugar a la aparición de estrés, nerviosismo, irritabilidad, ansiedad, depresión, insomnio, hipertensión o dolor de cabeza, entre otras dolencias más graves.

¿Es posible diagnosticar a los workaholics?

A pesar de que las personas que son adictas al trabajo tienden a mostrar un amplio abanico de síntomas, existe una escala de medición que puede ser de gran ayuda a la hora de establecer el grado de adicción al trabajo.

Dicha escala fue desarrollada por un grupo de investigadores de la Universidad de Bergen (Noruega) liderado por la doctora y especialista en psicología clínica Cecilie Schou Andreassen y se utiliza para medir varios factores de la siguiente manera:

  1. Nunca.
  2. Rara vez.
  3. A veces.
  4. A menudo.
  5. Siempre.

Si el trabajador responde “a menudo” o “siempre” a un mínimo de cuatro de las siguientes preguntas, podemos afirmar que padece síntomas propios de la adicción al trabajo:

  • ¿Trabajas con la finalidad de combatir síntomas de ansiedad y depresión?
  • ¿Buscas fórmulas que te permitan disponer de una mayor cantidad de tiempo para trabajar?
  • ¿Consideras que eres la única persona de la plantilla que puede realizar las tareas del modo correcto?
  • ¿Sientes que tus niveles de estrés aumentan cuando por alguna razón no puedes trabajar?
  • ¿Te han recomendado en alguna ocasión que reduzcas el ritmo de trabajo?
  • ¿El exceso de trabajo ha afectado de manera negativa a tu salud física y / o mental?
  • ¿El trabajo es siempre más importante que el tiempo de ocio?

No obstante, es importante tener en cuenta que la adicción al trabajo puede presentar otros muchos síntomas y que, en la mayoría de los casos, resulta esencial que sea diagnosticada por un experto en adicciones.

¿Es posible combatir la adicción al trabajo?

En la actualidad, son muchos los psicólogos y terapeutas especializados en el tratamiento de la adicción al trabajo que pueden ayudar a quienes la padecen a superarla determinando las causas de su aparición, apostando por la terapia y recurriendo a tratamientos médicos en caso de que sea necesario.

No obstante, la prevención se convierte siempre en la mejor aliada a la hora de evitar la aparición de este tipo de trastornos.

Si nos centramos en la adicción al trabajo, vemos que cumplir el horario laboral establecido, realizar descansos breves a lo largo de la jornada, apostar por el trabajo en equipo y centrarse solo en las tareas asignadas se convierten hábitos que pueden ser de ayuda a la hora de prevenir la adicción al trabajo.