Consejos para combatir la nomofobia

Las nuevas tecnologías han llegado acompañadas de herramientas que aportan infinidad de beneficios al ser humano, pero también han traído consigo problemas como, por ejemplo, la nomofobia.

Antes de descubrir qué es la nomofobia, es importante tener en cuenta que, a día de hoy, este tipo de adicción afecta en España al 58 % de los hombres y al 48 % de las mujeres, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Además, el INE también ha revelado que, en la actualidad, el 98 % de las familias españolas disponen de al menos un teléfono móvil y el 77 % de las personas que acceden a internet lo hacen empleando su smartphone, lo que incrementa el riesgo de padecer las consecuencias de la nomofobia.

¿Qué es la nomofobia? Significado

El término deriva de la contracción de los términos en lengua inglesa no-mobile-phone-phobia y hace referencia a una adicción al teléfono móvil que lleva a quien la padece a sufrir un miedo irracional a salir de casa sin su smartphone o a no poder utilizarlo porque se haya roto o se haya quedado sin batería o sin cobertura.

Los síntomas de la nomofobia también pueden incluir temblores, depresión, ansiedad, pánico, aceleración de las pulsaciones y dolores de cabeza, entre otras alteraciones.

¿Cuáles son las consecuencias de la nomofobia o adicción al móvil?

A pesar de que hoy por hoy la nomofobia no está considerada como una patología o un trastorno del comportamiento, nos encontramos ante un temor irracional a estar sin teléfono móvil que puede provocar que las personas que la sufren se aíslen del mundo y solo dediquen su tiempo libre a navegar por internet desde el smartphone, sustituir las conversaciones cara a cara por charlas a través de WhatsApp y sumergirse en las redes sociales durante horas.

Cabe señalar, asimismo, que las personas que tienen trastorno también miran su teléfono de manera constante, no son capaces de “desconectar” de las tecnologías, duermen un menor número de horas porque pasan buena parte de la noche dentro de internet y de las redes sociales y dependen por completo de su smartphone para sentirse a gusto.

Es por todo ello que la nomofobia puede derivar en la aparición de patologías más graves tales como el insomnio, el sedentarismo y la obesidad, entre otras dolencias.

Además, la nomofobia también puede provocar aislamiento social y dificultades para relacionarse con otras personas.

Así lo reveló el informe Cigna 360 Wellbeing Survey, que dejó de manifiesto que el 34 % de los españoles asegura que el uso constante del teléfono móvil ha afectado de manera negativa a su vida social.

Cómo combatir la nomofobia

Después de saber qué es la nomofobia y cuáles son sus principales síntomas y consecuencias, llega el momento de conocer algunos consejos para combatirla, aunque es importante destacar que, en estos casos, la ayuda de un profesional especializado en dependencias y adicciones también puede ser de vital importancia.

Poner el teléfono en “modo avión”

Para una persona que padece este trastorno, apagar el teléfono o ponerlo en “modo avión” puede convertirse en un auténtico drama.

Sin embargo, esta acción se puede realizar de manera gradual y comenzar desconectando el teléfono durante diez minutos los primeros días para, poco a poco, ir incrementando la cantidad de tiempo y llegar a ser capaz de dejar a un lado el smartphone durante toda la noche, así como en las comidas y en las reuniones familiares.

Guardar las distancias

Las personas que padecen nomofobia tienden a llevarse el móvil a todas partes y a no separarse de él en ningún momento.

Para acabar con esa “relación tóxica”, puede ser interesante dejar el dispositivo en otra habitación mientras se desempeñan las tareas propias del día a día, como pueden ser cocinar, darse una ducha o limpiar la casa.

Buscar aficiones

Son muchas las actividades que se pueden llevar a cabo sin emplear un teléfono móvil, como por ejemplo, leer una novela, hacer deporte, ver una película o acudir a clases de baile.

A la hora de combatir la nomofobia, es primordial que la persona se centre en la búsqueda de actividades libres de móvil que le apasionen y que las desempeñe sin tener el smartphone cerca.

Borrar aplicaciones

En ocasiones, empleamos el smartphone sin ningún tipo de objetivo y solo nos dedicamos a abrir y cerrar aplicaciones sin desarrollar ninguna acción concreta.

Para evitar que esto ocurra, lo mejor es desinstalar las apps innecesarias y dejar solo las que sean realmente útiles, donde podemos agrupar las aplicaciones del banco, los blocs de notas, los calendarios y las herramientas relacionadas con el trabajo, fundamentalmente.

Salir de casa sin el móvil

Este es, con mucha probabilidad, el paso más difícil para quienes la padecen debido a su temor a salir de casa sin el teléfono.

En este caso, también se puede comenzar de manera progresiva y empezar yendo a dar un paseo de diez minutos sin la compañía del smartphone, acudir al supermercado sin teléfono e ir, poco a poco, incrementando el tiempo de las salidas a la calle sin el dispositivo.

Conclusiones

Aunque existen diferentes trucos y consejos que pueden ser de ayuda a la hora de combatir la nomofobia, no hay que olvidar que el 21,3 % de los adolescentes españoles se encuentra en riesgo de desarrollar una conducta adictiva a internet, según datos del último estudio llevado a cabo por la asociación Protégeles.

Es por ello que, si los consejos que acabamos de enumerar no funcionan, será fundamental recurrir a la ayuda de un profesional que sea experto en este tipo de adicciones.