El restaurante Lhardy de Madrid, en preconcurso de acreedores

El volumen de facturación de los negocios que pertenecen a la hostelería y la restauración ha ido en descenso desde el comienzo de la pandemia, y una de sus últimas víctimas ha sido el restaurante Lhardy de Madrid. El local, que abrió sus puertas en el año 1839, ha solicitado el preconcurso de acreedores.

Esta figura de la ley concursal es proceso que permite a los empresarios ganar tiempo para poder negociar o refinanciar las deudas. Es previo al concurso de acreedores y tiene lugar cuando una empresa se insolvente.

El restaurante Lhardy tiene más de 180 años de historia

La pandemia de Covid-19 ha puesto el punto final a negocios tan míticos como el restaurante Zalacaín de Madrid o el Bar Manolo de Sevilla, entre otros.

Ahora, le ha tocado el turno al restaurante Lhardy, que se instaló en la Carrera de San Jerónimo de Madrid hace 182 años para deleitar a los amantes de la elegancia, el romanticismo y la gastronomía propia de la cocina europea.

Quienes deciden ocupar una mesa en este restaurante tienen la oportunidad de admirar sus instalaciones, compuestas por un comedor principal, un salón isabelino y cinco salas privadas.

Tras la creación del restaurante Lhardy de Madrid encontramos a Emilio Huguenin Lhardy, un empresario y repostero francés que se encargó de dar vida a un local que, desde un primer momento, destiló distinción y elegancia por todos sus rincones.

Aunque ha pasado mucho tiempo desde la apertura del restaurante Lhardy, el local ha sido capaz de conservar el ambiente intelectual y aristocrático de sus inicios a lo largo de sus más de 180 años de vida.

Sus elegantes mesas y su cuidada y exquisita gastronomía convirtieron a Lhardy en el punto de encuentro de personajes tan ilustres como Ortega y Gasset, Pérez Galdós, Alfonso XII o Felipe VI.

Acudir a este local situado en pleno centro de Madrid permite degustar desde un típico cocido madrileño hasta un solomillo Wellington, pasando por un lomo de bacalao, un rodaballo o unas milhojas de rabo de toro, entre otras muchas delicias gastronómicas.

El restaurante Lhardy de Madrid solicita el preconcurso de acreedores

La Covid-19 no está teniendo piedad ni tan siquiera con los locales de restauración más emblemáticos del territorio español.

Y es que, a pesar de sus más de 180 años de historia, el restaurante Lhardy de Madrid no ha tenido más remedio que solicitar el preconcurso de acreedores debido a las restricciones derivadas de la pandemia y a la reducción del aforo en el interior de los locales.

No obstante, esto no significa que el negocio vaya a cerrar sus puertas, ya que ahora dispone de un plazo de cuatro meses para llegar a un acuerdo de pago con los acreedores y proveedores y poder, así, refinanciar su deuda. Si no lo consigue, acabará entrando en concurso de acreedores.

Desde el comienzo de la pandemia de coronavirus, la facturación de Lhardy ha caído un 70 %, según datos publicados por la agencia de noticias Europa Press.

A la reducción de los ingresos hay que sumar la situación de los trabajadores, cuya plantilla está formada por 40 empleados, de los cuales un 60 % se encuentra en Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE).

Aunque no está previsto que el restaurante Lhardy baje la barrera de manera definitiva, no hay duda de que el local se encuentra en una situación muy complicada debido a la crisis sanitaria, que no solo está afectando a este mítico establecimiento madrileño, sino también a otros muchos negocios del ámbito de la restauración.

Y es que la pandemia provocó que en 2020 las ventas del sector se desplomaran un 42 % y las pérdidas superaran los 21.800 millones de euros, según datos de la consultora The NPD Group.

Todavía tendremos que esperar unos meses para saber si el restaurante Lhardy de Madrid logra alcanzar un acuerdo con sus acreedores y proveedores o si, finalmente, acaba entrando en concurso de acreedores.