La filial estadounidense de L’Occitane, en concurso de acreedores

La filial estadounidense de L’Occitane, una empresa de cosmética nacida en Francia, no está pasando por su mejor momento.

Y es que la entidad ha recurrido al Chapter 11 o Capítulo 11, que fue creado para que las empresas con problemas financieros pudieran acogerse a él con el objetivo de sanearse, reestructurar su deuda y evitar, así, su desaparición. Es el equivalente en España al concurso de acreedores.

L’Occitane, una empresa de cosmética francesa con 45 años de historia

Quienes han disfrutado de un paseo por el centro de una ciudad española o por las calles de un establecimiento comercial, han podido contemplar los escaparates de las tiendas L’Occitane en incontables ocasiones, ya que la empresa cuenta con más de 2.000 tiendas distribuidas en un centenar de países.

Para conocer el origen de la compañía debemos retroceder 45 años en el tiempo debido a que fue en 1976 cuando el empresario Olivier Baussan puso en marcha este proyecto de cosmética y productos para el cuidado del rostro, el cuerpo y el hogar.

La entidad, que en un primer momento fue bautizada como L’Occitane en Provence, comenzó su andadura con base en la ciudad francesa de Manosque con el objetivo de crear productos que conservaran las tradiciones de La Provenza, la tierra natal de Olivier Baussan y un paraje famoso por sus extensos campos de lavanda.

Con el tiempo, la empresa llevó sus productos de belleza y cuidado personal a otros rincones del mundo hasta asentarse en un total de cien países. Además, la compañía francesa empezó a cotizar en la Bolsa de Valores de Hong Kong en el año 2010.

L’Occitane lleva su filial estadounidense a concurso de acreedores

En la actualidad, las tiendas de L’Occitane están presentes en varios países, aunque el mercado estadounidense es uno de los más importantes para la sociedad francesa.

Sin embargo, también fue el segundo (después de Rusia) que experimentó la mayor caída durante el último trimestre de 2020, cuando las ventas descendieron un 17,2 % con respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.

Es por ello que la multinacional ha decidido llevar su filial de Estados Unidos a los juzgados con la finalidad de acogerse al Chapter 11 o concurso de acreedores y cerrar 23 de las 166 tiendas que tiene en el país norteamericano.

Según ha comunicado la propia compañía, los puntos de venta estadounidenses que pretende clausurar no son sostenibles debido al elevado precio que debe pagar por el alquiler de los locales.

El cierre de más de una veintena de establecimientos en Estados Unidos tiene como misión ayudar a que L’Occitane se convierta en un negocio más viable y se trata, tal como ha señalado Yann Tanini, director general de L’Occitane en Norteamérica, de “un paso fundamental para alcanzar todo el potencial del negocio de L’Occitane en Estados Unidos”.

Es por todo ello que, en estos momentos, los esfuerzos de la filial estadounidense de L’Occitane se centran en llegar a un acuerdo con los arrendatarios de esos 23 locales.

El comercio electrónico sigue creciendo

A pesar de que las tiendas físicas de la multinacional en Estados Unidos han visto un descenso en las ventas a lo largo de los últimos meses, no hay que olvidar que la pandemia de coronavirus impulsó las compras a través de la tienda on-line de la compañía, que aumentaron un 72 % entre abril y diciembre de 2020.

Pero el incremento de las ventas en línea no solo se ha visto reflejado en plataformas como L’Occitane, sino también en una amplia variedad de ecommerce del territorio español.

De hecho, el 23 % de los consumidores españoles aumentó las compras on-line durante la pandemia, según datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

Aunque las ventas a través de la tienda virtual de la compañía también han experimentado un fuerte crecimiento, existe la posibilidad de que el concurso de acreedores para la filial estadounidense de la firma acabe con el cierre de más de una veintena de establecimientos en Estados Unidos.