Cómete esa rana. Una metodología de Brian Tracy

Son muchos los profesionales que sueñan con ser más productivos en el trabajo y que recurren a métodos como Cómete esa rana (en inglés, “Eat that frog” de Brian Tracy) para conseguirlo.

Aunque el nombre de este sistema no parece tener ningún tipo de relación con la productividad, nos encontramos ante una técnica ideal para aumentar el rendimiento laboral y acabar con la procrastinación.

¿Qué es el método “Cómete esa rana”?

A pesar de su extraña y curiosa nomenclatura, el método Cómete esa rana se basa en una regla muy simple: llevar a cabo las tareas más complejas o desagradables al principio de la jornada para que las demás parezcan mucho más livianas y sencillas.

Preparar las labores propias del día al día de la forma adecuada y por orden de dificultad ayuda a incrementar los niveles de productividad y a poner fin a la procrastinación, ya que evita que queden tareas pendientes al final de la jornada.

¿Cuál es su origen del método “Eat that frog”?

El encargado de dar forma al método “Eat that frog” fue Brian Tracy, un empresario, escritor y coach nacido en Canadá en enero de 1944 que basó la técnica en una famosa cita del escritor norteamericano Mark Twain, la cual rezaba: “Cómete esa rana viva a primera hora de la mañana y nada peor te ocurrirá a lo largo del día“.

Y en esto es precisamente en lo que se basa este método: en organizar el día a día teniendo en cuenta la relevancia de las tareas y realizar las más complicadas al principio de la jornada.

No hay que olvidar que, a medida que pasan las horas, los niveles de energía van disminuyendo, lo que muchas veces provoca que las labores desagradables que quedan pendientes poco antes de que finalice la jornada se acaben dejando para otro momento.

Los beneficios de esta metodología de Brian Tracy

La técnica Cómete esa rana (“Eat that frog” ) cuenta con adeptos en buena parte del mundo debido a su amplio abanico de beneficios. Entre ellos, podemos destacar los siguientes:

  • El hecho de desempeñar las tareas más difíciles al inicio de la jornada evita que se queden en la lista de “pendientes” y permite acabar con la procrastinación, es decir, con el aplazamiento de los quehaceres.
  • Ayuda a incrementar la productividad en el trabajo y a alcanzar los objetivos marcados con una mayor facilidad.
  • Permite gestionar y organizar mejor la jornada laboral.

Cómo implementar la técnica “Cómete esa rana”

Uno de los elementos más importantes a la hora de implementar el método Cómete esa rana (“Eat that frog”) consiste, precisamente, en identificar a la rana, esto es, en determinar cuál es la tarea más complicada, tediosa y desagradable del día.

Para averiguarlo, lo más recomendable es elaborar una lista de quehaceres pendientes y clasificarlos por orden de importancia para, finalmente, comenzar por el que sea más relevante y, a la vez, más complicado.

Si el proyecto a llevar a cabo es demasiado amplio, existe la posibilidad de dividirlo en partes más pequeñas para que su consecución no resulte abrumadora e ir realizándolo siguiendo los mismos pasos, es decir, comenzando por las tareas más complejas y tediosas y dejando las más simples para el final.

Conclusiones

Además existen otros muchos métodos destinados a incrementar la productividad en el trabajo, tales como la Técnica Pomodoro o el Método Seinfeld, por ejemplo, aunque todos tienen algo esencial en común: ayudar a los trabajadores a convertirse en personas más eficientes y productivas. En el caso de esta metodología de Brian Tracy, la premisa fundamental se basa en realizar las tareas más complejas al inicio de la jornada y dejar las más sencillas para el final con el objetivo de aumentar la productividad y evitar la procrastinación.