¿Qué es el smart working?

Saber qué es el smart working tiene más relevancia que nunca desde que la pandemia de coronavirus nos llevara a limitar al máximo el contacto físico con otras personas.

A día de hoy, el trabajo en remoto y las nuevas tecnologías juegan un papel esencial en las empresas debido a que se han convertido en piezas fundamentales para frenar la expansión del virus, lo que ha dado lugar a nuevas filosofías de trabajo como, por ejemplo, el smart working.

Definición de smart working

Aunque ya hace tiempo que el término smart working o smart work forma parte del mundo laboral y empresarial, se trata de un concepto que suena con mucha más fuerza desde el inicio de la Covid-19.

Esto se debe a que nos encontramos ante una forma diferente de comprender el trabajo, ya que el smart working busca sustituir las largas jornadas en la oficina por un trabajo flexible, sin restricciones de horarios y con una mayor movilidad.

Flexibilidad horaria y nuevas tecnologías

La base del smart working se centra en proporcionar a los empleados los recursos necesarios para que puedan desempeñar sus tareas de manera autónoma y desde cualquier lugar sin necesidad de adaptarse a un horario estricto.

Podemos afirmar, por tanto, que el smart work ofrece una forma de trabajar que se fundamenta en un total de tres pilares, como son la flexibilidad horaria, la posibilidad de trabajar desde cualquier lugar y la utilización de las nuevas tecnologías.

¿Cuáles son las ventajas y desventajas del smart working?

Desde el inicio de la pandemia de coronavirus, la posibilidad de trabajar en remoto se ha convertido en uno de los aspectos más valorados por los empleados, sobre todo entre aquellos que tienen entre 18 y 44 años, según reveló la I Encuesta Percepción Covid19 elaborada por More than Research para la compañía Alan.

De ahí que cada vez sean más los emprendedores que se preguntan qué es el smart working y que se animan a implantarlo en sus empresas o negocios, ya que este modelo de trabajo brinda al empleado la oportunidad de trabajar en remoto en base a unos objetivos, y no a un minucioso horario.

No obstante, esta forma de trabajar, como cualquier otra filosofía de trabajo, pros y contras que todo empresario debería conocer antes de apostar por él. Descubramos cuáles son algunos de ellos.

Pros del smart working

Uno de los principales beneficios del smart work es la autonomía, ya que proporciona al trabajador las herramientas y recursos que necesita para trabajar desde donde quiera y le permite decidir cómo se va a organizar el tiempo.

Los horarios estrictos dejan paso a jornadas flexibles donde el empleado trabaja por objetivos, lo que se traduce en un aumento de la productividad, la eficiencia y la felicidad del trabajador.

Sin embargo, para que el smart work funcione es primordial que exista una total confianza entre la empresa y la plantilla, y esa confianza tiende a incrementar la autoestima y la satisfacción de los empleados.

La movilidad es, sin duda, otra de las ventajas del smart work, que aprovecha las nuevas tecnologías para dar al trabajador la oportunidad de operar en remoto desde su vivienda, su bar favorito, un hotel en la playa o una cabaña en la montaña, por ejemplo.

Lo importante es que el trabajador se sienta cómodo a la hora de realizar sus labores y alcance los objetivos marcados, sea cual sea el lugar que elija para llevarlas a cabo.

Finalmente, cabe señalar que la conciliación de la vida laboral y familiar es otra de las ventajas del smart work al permitir que el empleado pueda organizar su tiempo teniendo en cuenta sus necesidades diarias.

Contras del smart working

Ahora que sabes qué es el smart working y cuáles son sus principales ventajas, será importante que descubras los contras de esta filosofía de trabajo.

Uno de los más destacados es que requiere que la empresa proporcione a los empleados las herramientas tecnológicas necesarias para desempeñar sus funciones, así como formación en nuevas tecnologías para que puedan emplear este tipo de recursos a la perfección y sin inconvenientes.

Además, también es habitual que muchas personas se sientan solas y aisladas cuando trabajan en remoto al no estar rodeadas de un equipo de trabajo con el que poder compartir ideas, propuestas y dudas en cualquier momento.

La Ley del Trabajo a Distancia

No hay que olvidar que, hasta hace poco, el sector del trabajo en remoto se encontraba en una especie de “limbo” legal.

Sin embargo, la crisis sanitaria provocada por la pandemia de coronavirus ha acelerado la regulación de esta manera de trabajar y, el 22 de septiembre de 2020, se aprobó la Ley del Trabajo a Distancia.

Esta nueva normativa recoge que el trabajo en remoto será voluntario tanto para el empleado como para la compañía, que solo se podrán acoger a él quienes trabajen a distancia un 30 % de la semana y que será la empresa la encargada de sufragar los gastos relacionados con herramientas, equipos y medios necesarios para desempeñar la actividad.

La Ley del Trabajo a Distancia refleja, además, que los empleados que teletrabajen tendrán los mismos derechos que aquellos que lo hagan de manera presencial y que el horario podrá ser flexible, siempre y cuando el puesto lo permita.

Aunque no todos los sectores pueden apostar por el smart work debido a que algunos de ellos requieren de la atención al público, nos encontramos ante un concepto de trabajo que se encuentra en alza y que está cada vez más presente en el ámbito empresarial.