La naviera Transmediterránea, al borde de la quiebra

La compañía naviera Transmediterránea, principal punto de conexión por mar entre las Islas Baleares y la Península Ibérica, se encuentra al borde de la quiebra.

A la pandemia de coronavirus, que ha golpeado con dureza a la empresa, se une un último año plagado de dificultades que, incluso, han llevado a Transmediterránea a vender algunos de los barcos de su flota para poder continuar operando.

La historia de Transmediterránea

Transmediterránea, a la que se conoce de manera oficial como Compañía Transmediterránea, S.A., es un grupo naviero que comenzó su andadura en el año 1917 gracias a Juan March, su fundador.

Entre los años 2002 y 2018 su principal accionista fue la compañía Acciona pero, en la actualidad, es propiedad del grupo canario Naviera Armas, que compró más del 92 % de las acciones de la sociedad en 2018.

Sus más de cien años de historia le han permitido convertirse en uno de los grupos navieros más grandes del continente europeo, así como gestionar alrededor de veinte buques donde encontramos desde barcos de alta velocidad hasta ferris, pasando por buques de carga.

El impacto del coronavirus en el sector del turismo

El coronavirus no solo ha llegado acompañado de graves consecuencias para la salud de los ciudadanos, sino también de importantes daños para la economía mundial.

El turismo es, en este sentido, uno de los sectores más afectados que acumula ya bastantes empresas en quiebra técnica. En este sentido, las llegadas de viajeros internacionales descendieron hasta el 98 % durante el mes de junio, según datos de la Organización Mundial del Turismo (OMT).

Además, Exceltur, la alianza para la excelencia turística, prevé que el sector del turismo perderá más de 98.700 millones de euros a causa de la pandemia de Covid-19.

Estos datos han afectado de un modo más que considerable a la naviera Transmediterránea, que en estos momentos no tiene la capacidad necesaria para afrontar el pago de intereses de una emisión de más de 280 millones de euros que vence el próximo año 2023.

Además, el endeudamiento del grupo naviero Transmediterránea aumentó en 70 millones de euros a lo largo del primer semestre del año a causa de la pandemia de Covid-19.

La naviera Transmediterránea ha pedido un rescate

Las deudas actuales de la naviera Transmediterránea, que se suman a una débil posición de liquidez y a un futuro de incertidumbre para el ámbito del turismo y los viajes, han provocado que Naviera Armas haya solicitado un rescate de cien millones de euros a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y una quita de la deuda, es decir, una reducción del dinero que debe.

Cabe señalar, asimismo, que la sociedad también ha comunicado a sus acreedores que se encuentra al borde de la quiebra y les ha solicitado una negociación de la reestructuración del pasivo de la naviera.

A todo ello se añade que la agencia internacional de calificación de crédito Moody’s ha reducido el rating o calificación crediticia de Transmediterránea de “Caa2” a “Ca” con perspectiva negativa, lo que sitúa a la empresa naviera al borde del impago.

La compañía ha tomado la decisión de acogerse a un periodo de gracia de 30 días, aunque Moody’s ya ha dejado de manifiesto que si Transmediterránea no paga en el plazo establecido acabará entrando en suspensión de pagos.

Una empresa líder en el transporte marítimo

A pesar de su situación actual, a lo largo de sus más de cien años de vida la naviera Transmediterránea ha conseguido convertirse en una empresa líder en el transporte marítimo en el territorio español y, en 2016, facturaba 440 millones de euros y contaba con una plantilla compuesta por 1.200 trabajadores.

A día de hoy, el número de empleados no alcanza el millar y la famosa naviera se encuentra al borde de la quiebra debido al desplome del turismo que ha traído consigo la crisis provocada por la Covid-19.


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