Qué es el dumping social

Fotografía de Pham Yen

Para entender lo que es el dumping social, primero tenemos que conocer el concepto de dumping. Este anglicismo tan utilizado en economía se traduce al español como competencia desleal. En la práctica, consiste en vender a pérdidas, es decir, comercializar un producto por debajo de su coste de producción. El objetivo principal es expulsar a la competencia y apoderarse del mercado. En España estas prácticas están prohibidas y están detalladas en la Ley de Competencia Desleal (LCD)

Qué es el Dumping social

Sin embargo, el dumping social afecta principalmente a los trabajadores. Este concepto hace referencia a las empresas que establecen sus fábricas en países poco desarrollados para pagar salarios mínimos. Además, se aprovechan de legislaciones poco exigentes en derechos laborales.

Esta práctica está muy extendida en muchos sectores de actividad en España. Compañías nacionales o europeas recurren a países en los que los derechos de los trabajadores no son respetados y que los salarios son enormemente más bajos. Casi todos los sectores se ven afectados por estas prácticas, aunque son muchísimo más frecuentes en los sectores alimentario, manufacturero y textil.

Esta competencia desleal no solo perjudica a los derechos de los trabajadores, sino que perjudica a los demás productores. Por ejemplo, a finales del año 2018, los agricultores europeos solicitaron que se paralizaran las importaciones de arroz de Camboya y Myanmar (Birmania). Se demostró que ambos países tienen graves deficiencias en materia de derechos humanos y sociales. Los salarios que se pagan en ambos rozan la esclavitud y compiten deslealmente con los productores europeos.

Consecuencias: Precarización, corrupción y competencia desleal

Los países occidentales y desarrollados deberían ser los más interesados en eliminar el dumping social. Países como el nuestro, son los que soportan las secuelas más negativas de esta práctica:

  • Pérdida de empleo. Cuando las empresas se establecen en otros países para ahorrarse costes. Como consecuencia, estas empresas dejan de pagar impuestos
  • Pérdida de tejido industrial y empresarial. Por lo tanto, también se pierde recaudación tributaria
  • Se perjudica la inversión
  • Se alteran artificialmente los precios de mercado

Además, los países subdesarrollados que favorecen esta práctica también se ven perjudicados:

  • Trabajos precarios. En estos países los trabajos tienen bajos salarios que no permiten una vida digna a la clase obrera
  • Corrupción. La precarización que genera el dumping social suele venir amparada por gobiernos corruptos, autoritarios o poco democráticos
  • Merma de DD.HH. Algunas de las características de estos países suelen ser el subdesarrollo, las carencias sociales y el poco respeto de los derechos humanos entre sus ciudadanos.

La mayor esperanza es la globalización

La mayoría de los países occidentales son indulgentes con el dumping social. La realidad es que es muy complicado combatir eficazmente contra esta práctica en un mercado tan globalizado.

Sin embargo, la propia globalización puede tener un efecto positivo en las condiciones salariales de los trabajadores. Por ejemplo, desde la llegada masiva de industria a China en los años 90, los trabajadores han ido progresivamente aumentando su capacidad adquisitiva. Hoy en día China ya no vende “mano de obra barata”. Sus ciudadanos actualmente disponen de salarios y condiciones laborales infinitamente mejores que hace veinte años. La producción eficiente y la tecnología son ahora los mayores reclamos para la inversión extranjera.

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