Flores Valles sale del concurso de acreedores después de ocho meses

A diferencia de lo que muchos piensan, el concurso de acreedores no supone el ocaso para las empresas, sino que es un proceso que puede ayudarlas a sanearse y a contar con una segunda oportunidad. La compañía madrileña Flores Valles, S.A. puede dar buena cuenta de ello. Este fabricante de cocinas industriales y de mobiliario ha abandonado el concurso ocho meses después de iniciar el procedimiento.

Fuentes de la firma han comunicado que el Juez de lo Mercantil número 12 ha aprobado el convenio anticipado que permite su salida del concurso de acreedores. Así, Flores Valles puede volver a llevar la gestión de la compañía con normalidad, sin la intervención de ningún administrador concursal.

Un proceso complejo pero rápido y exitoso

Ignacio Urbelz, director general de Flores Valles, S.A., ha agradecido a las personas que forman parte de su equipo la “colaboración y compromiso” y ha asegurado que sin ellos la compañía no podría haber superado “este complejísimo proceso”. Además, el gerente ha señalado que la firma ha podido renovarse y hacerse “más fuerte, agilizando sus procesos y optimizando sus capacidades”.

La empresa madrileña entró en concurso de acreedores en mayo de 2018, por lo puede decirse que la situación se ha solucionado en tiempo récord. En solo cuatro meses, en octubre, el fabricante de cocinas ya había logrado firmar un convenio con más del 70% de los apoyos. Eso le permitió retomar la calma. En los cuatro meses iniciales del proceso la compañía continuó su actividad y mantuvo la recepción y entrega de pedidos sin demoras.

El resurgir de una de las empresas con más tradición de Madrid

Flores Valles es una de las compañías más antiguas de Madrid, contando con casi dos centenares de vida. Su fundación se produjo en 1830 por parte de Manuel Valles, que se inició en la capital como artesano en el mundo de la fumistería y los fogones. Enrique Flores Valles, abuelo del presidente actual, fue el responsable de uno de los mayores cambios, ayudando a transformar un simple taller en un grupo industrial.

El hijo de Enrique, Luis, padre del actual presidente, viajó a EE.UU para conocer fábricas del país y eso supuso un cambio significativo para la casa. Tras darse cuenta de que allí la producción se hacía en metal y no en madera como en España, vio la oportunidad de negocio e incorporó este tipo de cocinas a su producción.

En 1959 se fundó Kelox, filial del grupo especializada en fabricación de coches cafetería para trenes y que perteneció a Flores Valles, S.A. hasta 2018. En 2002 también se creo Flovigas, especializada en vitrinas de gases y en 2006 se lanzó Ábaco Quality, enfocada al servicio técnico.

Hoy en día el grupo está en manos de la sexta generación familiar y cuenta con presencia en 35 países. La organización tiene una plantilla de más de un centenar de empleados. Su sede central se encuentra en el barrio de Fuencarral, en Madrid, pero además tiene filiales en Europa, América Latina y Oriente Medio.

El caso de Flores Valles es un claro ejemplo de que el concurso de acreedores no es necesariamente el final del camino para las empresas. De un procedimiento concursal se puede salir exitosamente y con fuerzas renovadas. Una gran ayuda para ello es poder contar con un despacho especializado en este tipo de procesos. En Dipcom Corporate contamos con años de experiencia en empresas en crisis y alto porcentaje de reflotamiento. De hecho, hemos creado un método que puede multiplicar por 20 el porcentaje de éxito en procesos concursales y preconcursales. Si quieres saber más, escríbeme a través del siguiente formulario y te contaré con más detalle.

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