¿Puede convertirse un CFO en CEO?

En el blog ya te he hablado anteriormente sobre el CFO (Chief Financial Officer) o responsable financiero de una compañía. Se trata de una de las figuras más importantes dentro de la empresa y de cuyas manos puede depender la buena marcha de la organización. Entre sus tareas están el control financiero, cuidar la tesorería, realizar previsiones económicas, así como comunicarse con los bancos, analistas financieros, firmas de capital riesgo y accionistas.

Por su gran conocimiento del funcionamiento interno de la empresa y sus números y su relación constante con el consejo, un CFO puede llegar a promocionar y convertirse en un excelente CEO. Sin embargo, eso no ocurre con demasiada frecuencia. ¿Cuál es la razón? El problema es que normalmente se cree que estos ejecutivos son profesionales poco habituados a tratar con el público y demasiado cuadriculados, con algunas carencias a la hora de buscar soluciones creativas y enfoques de marketing novedosos.

La consultora Deloitte realizó el año pasado un estudio denominado Leadership transitions: Making the leap from CFO to CEO en el que trata ‘los deberes’ que los directores financieros tienen que hacer para poder llegar a ser consejeros delegados. Para su elaboración la firma realizó numerosas entrevistas con recruiters especializados en altos ejecutivos, miembros de juntas directivas, coachs, ex CEOs y otros individuos que habían pasado de llevar el departamento financiero a ocuparse de la dirección general.

Entre las principales conclusiones, Deloitte habla de que cada profesional debe perseguir su propio camino para promocionar. No obstante, aconseja a los CFO que pretenden dar el salto a la cúspide del organigrama que “sean capaces de buscar formas de enmarcar problemas y soluciones que a menudo quedan fuera del ámbito de lo que les valió como líderes financieros”. La consultora recuerda que un CEO puede liderar un proyecto con mentalidad financiera, sin embargo, necesita contar con varios enfoques para que la compañía marche bien. Un consejero delegado tiene que contar con versatilidad en las formas de pensar.

El informe también pone de relevancia tres cualidades que caracterizaban a los CFO que han tenido éxito y han conseguido ser CEO. Estas tres aptitudes ayudarían bastante a la hora de promocionar y ser escogidos como Chief Executive Officer:

  1. Son visionarios.- Saben leer las claves del negocio y articular una visión estratégica. Pueden procesar la información de diferentes inputs y adaptarse, no pensar que solo su camino es el correcto.
  2. Desafían los estereotipos de los directores financieros.- Un estudio de Rusell Reynolds encontró que los CFO son muy buenos en la orientación hacia los detalles, la racionalidad de los datos, el seguimiento de las reglas y la modestia, pero pueden resultar menos sociables y persuasivos que otros altos cargos. Los responsables financieros que quieran llegar a ser algo más tendrán que romper con los estereotipos. Deben mejorar su capacidad de liderazgo para inspirar y motivar a los demás, trabajar su empatía y relacionarse e involucrarse con las personas, no solo verlos como números. Además, es recomendable que se acostumbren a delegar y no retener el control.
  3. Están en sintonía con su propia mentalidad y personalidad y buscan mejorar.- Los responsables de recursos humanos explicaron que cuando se entrevista a CFO para un puesto de CEO se valora especialmente que los responsables de finanzas sean auténticos y se esfuercen por mostrar aspectos alternativos de su personalidad. Tienen que ser conscientes de cómo se presentan a sí mismos.

Algunos ejemplos que si han dado el salto

Pese a que en grandes compañías no ha habido muchos casos de directores financieros que hayan ascendido a consejeros delegados, sí que podemos citar algunos interesantes de empresas muy reconocidas. El más destacado en cuanto a promoción interna puede ser el de Indra Nooyi, que fue la CFO de PepsiCo cinco años hasta que en 2006 fue nombrada como la quinta CEO de la historia de la compañía. El ex ministro de comercio e inversiones británico, Ian Livingston, también compartió este recorrido. El profesional fichó como CFO por la operadora BT a principios del 2000 para pasar a ser CEO del área de retail en 2005 y tres años después convertirse en CEO del grupo.

Además, hay otros ejemplos de ejecutivos que han tenido responsabilidad financiera y años después han tomado las riendas como directores generales de otras empresas. Aquí se puede incluir a John Dasburg, que en su día fue jefe financiero de la cadena hotelera Marriott y años después pasó a ser CEO de Northwest Airlines, Burger King o DHL Airways.

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