Cómo debería ser la relación con los inversores de tu startup

Uno de los momentos más decisivos en la historia de una startup es cuando entran en su capital los inversores. Para muchos emprendedores, que habían remado solos hasta la fecha, esta llegada puede ser un alivio o un balón de oxígeno si hasta entonces habían recurrido casi en exclusiva a fondos propios para financiarse o al llamado Friends, family & fools.

Sin embargo, para otros, la repentina presencia de los inversores en el proyecto les puede generar cierta incomodidad inicial o coartarles su creatividad y su libertad. Estas reacciones tienen sentido, porque ya no se rinde cuentas solo ante el resto de socios, sino también ante una entidad superior que además está interesada en obtener un retorno y conseguir que la startup sea lo más rentable posible. El sueño o la quimera pasa a tener un claro objetivo económico desde entonces.

La relación con los inversores debe cuidarse tanto como la que se pueda tener con el resto de los socios. No se debe ver al inversor solo como una especie de hucha o cajero andante que va a poner dinero y nada más, sino como a un facilitador. Aunque hay determinados business angel o firmas de capital riesgo que no están muy por la labor de aportar nada más que una inyección económica y prefieren mantenerse al margen en todo lo demás, cada vez es más frecuente la figura de inversores que se involucran en las decisiones de la compañía y son un gran apoyo para los fundadores, tanto por sus sabios consejos como por su extensa red de networking.

Los hay que llevan toda la vida buscando el próximo Facebook o Instagram y apostando al caballo ganador entre miles de proyectos, pero también están los que en su día llevaban la chaqueta de fundadores y llegó un momento que pasaron a la parte del capital. Esos emprendedores en serie que han mutado en inversores serán especialmente útiles y quizás ejerzan como unos valiosos mentores. Su apoyo público a una startup puede servir incluso como ‘efecto llamada’ para otros.

Compañeros de baile

La relación con inversores tiene que plantearse como aquella que nos gustaría tener con una pareja de baile. Los dos tenemos que llevar el mismo ritmo y bailar acompasados, intentando no pisarnos nunca. A veces serás tú el que lleve y otras veces te dejarás llevar. Y querrás a alguien flexible que sea capaz de marcarse un tango, un pasodoble, una bachata y hasta una lambada si las circunstancias lo requieren.

La relación con inversores comienza desde el primer momento, en el primer encuentro o elevator pitch. E incluso antes. Un correo o mensaje puede definir cómo va a ser esa interacción los próximos años. Aunque el buen trato debe forjarse día a día y con mimo, es muy importante que exista un flechazo inicial. El emprendedor e inversor deben congeniar y tener cierta afinidad o simpatía cuando se conocen. Es inconcebible que nos asociemos con una persona con la que no nos llevamos bien, que no entienda nuestro proyecto o que suela invertir en negocios que poco tienen que ver con el de nuestra startup.  Si las cosas van bien, tendremos que tratar con esa persona durante años, así que no tiene sentido tener un inversor que no aguantemos. Ni por todo el oro del mundo.

Otro de los aspectos básicos para mantener una relación con inversores saludable es el establecimiento de límites. Estos tienen que ser claros y marcados. Se puede tener buen rollo y confianza, pero el CEO de la compañía siempre debe ser quién tome las riendas de la organización.

Por supuesto, la participación que ostentan los inversores jugará un papel clave en la toma de decisiones trascendentales que se plantearán en la Junta, pero el CEO debe ser el que asuma el peso del día a día y las ejecute, llevando el timón y asegurándose de no sufrir constantes interferencias. Los VC deben entender esto y delegar, no boicotear constantemente a los fundadores o directores, pese a que no estén de acuerdo con todo lo que hacen.

En Dipcom Corporate además de ser inversores también somos mentores. Te acompañamos y asesoramos y te ayudamos a que encuentres financiación y capital. Si te gusta lo que lees puedes ponerte en contacto conmigo en el siguiente formulario.

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