Cuando solicitar concurso de acreedores según la ley concursal

“Cualquiera que llegue a ser un gran empresario habrá solicitado concurso de acreedores varias veces a lo largo de su trayectoria como emprendedor”

Esta frase, muy repetida en el mundo empresarial estadounidense, puede llegar a sonar asombrosa si la escuchamos en nuestro país. En España el concurso de acreedores es sinónimo de fracaso empresarial y en muchas ocasiones de ruina personal. Han contribuido a ello el desconocimiento del procedimiento y la ineficacia de una ley concursal española que tiene muchos detractores a pesar de las innumerables reformas que ha sufrido.

Esta estigmatización del concurso de acreedores ha determinado que la mayoría de los empresarios se resistan a solicitarlo. Sin embargo, tenemos que saber que su presentación no es una opción sino una obligación por parte del administrador. En este sentido, la ley concursal fija muy bien los supuestos en los que una empresa debe instarlo.

Obligación de instar el concurso de acreedores… ¿Cuándo?

La ley concursal es clara; exige al administrador o administradores que soliciten el concurso en un periodo máximo de dos meses desde que son conocedores de la situación de insolvencia en la que se encuentra la empresa. La insolvencia, según la propia ley, es el estado en el que el deudor no puede cumplir con sus pagos de manera regular.

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El estado de insolvencia. Circunstancias que la acreditan

Una empresa puede llegar a una situación de insolvencia financiera por diversas circunstancias, sin embargo, las principales causas definidas por la ley son:

  • Impago de impuestos durante tres o más meses. Si tu empresa acumula tres meses de impagos a hacienda o tres cuotas a la tesorería general de la seguridad social te encuentras en un caso de insolvencia definido por la ley concursal.
  • Impago de 3 o más nóminas a trabajadores. El impago de tres nóminas es una prueba objetiva de insolvencia que obliga por ley al administrador a presentar concurso de acreedores (a no ser que concurran circunstancias extraordinarias que expliquen muy bien el retraso de los pagos).
  • Que se estén produciendo embargos generalizados sobre el patrimonio de la empresa. Una prueba inexcusable de la insolvencia de una empresa es la acumulación de embargos por ejecuciones pendientes. El quebranto patrimonial generalizado obliga también a instar concurso para salvaguardar los derechos de los acreedores.
  • Liquidación acelerada o ruinosa de los bienes de la empresa. En mi labor como asesor de crisis es muy habitual ver al empresario en crisis “malvendiendo” productos, existencias y activos para obtener tesorería rápida. Sin embargo, este tipo de actuaciones son un círculo vicioso sin retorno que aceleran la destrucción patrimonial de la empresa. En esta situación la ley concursal obliga al empresario a presentar concurso de acreedores de manera inmediata.
  • Situación de impagos a acreedores generalizada. Esta es la evidencia mas clara de encontrarnos en una de situación de insolvencia. Si acumulamos un número de impagos a un número importante de nuestros acreedores, estaremos en una situación de insolvencia fehaciente.

Si tienes una empresa que está en situación de insolvencia y estás pensando instar un concurso de acreedores, no dudes en trasladarme tus dudas a través del formulario de contacto de este blog. Soy asesor de crisis y con ayuda de mi equipo somos expertos en este tipo de procesos. Te adjunto algo de información nuestra en los siguientes links:

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