El Brexit, una oportunidad de atraer empresas a España

Ya ha pasado un año desde que los británicos aprobaron en referéndum su salida de la Unión Europea, un hito cuyas consecuencias reales para ambas partes aún se desconocen. Lo que sí se sabe es que el resto de grandes ciudades europeas ya ha iniciado una particular batalla por seducir a las compañías que podrían abandonar la City londinense, una vez que el Brexit se haga efectivo, en busca de nuevos alojamientos.

Desde el primer momento, en España se ha hablado de la posibilidad de que muchas de estas multinacionales puedan instalarse en Madrid, dada su estratégica ubicación geográfica (como puente con América Latina), sus buenas infraestructuras y su carácter de capital española. Sin embargo, nuestro país no figura de momento entre los mejor situados para beneficiarse de la salida del Reino Unido de la UE, según los ránkings internacionales de negocios.

Alemania, Francia e Irlanda, a la cabeza

Esta semana se ha hecho público el estudio La oportunidad Brexit, elaborado por la consultora PwC, que relega a España a la séptima posición europea en cuanto a su capacidad para atraer a las compañías financieras. Según ese informe, los países mejor posicionados para beneficiarse de una hipotética fuga de compañías de Londres son Alemania, Francia e Irlanda, mientras que las ciudades más atractivas serían Frankfurt, Dublín y París.

El estudio de PwC también destaca que España ocupa el puesto 32º a nivel mundial y el 18º a nivel europeo en cuanto a facilidad para hacer negocios (según el ranking que elabora el Banco Mundial), siendo Madrid la 68ª ciudad mundial y la 20ª del continente según el Índice Global Financial Center. La situación, por tanto, no parece la más propicia para que las multinacionales instaladas hoy en Reino Unido puedan relocalizar toda o parte de su actividad tras el Brexit en España.

Claves para mejorar estas perspectivas

Hay numerosos ámbitos en los que nuestro país presenta un amplio potencial de mejora, según el informe de PwC, que le podrían permitir ganar posiciones en la puja por las empresas que hoy tienen ubicada su sede en Londres. Por ejemplo, en los campos de régimen laboral y de expatriados, además de los apartados mercantil, financiero, fiscal e inmobiliario.

No obstante, este último concepto, el inmobiliario, es uno de los más beneficiosos resultan actualmente para Madrid. Fundamentalmente, porque la capital española es actualmente la segunda ciudad europea en stock de oficinas disponibles (por detrás de París), con 1,9 millones de inmuebles, y los alquileres de este tipo de locales son los segundos más competitivos de la UE tras Berlín: 27 euros el metro cuadrado, frente a los 52 euros de Dublín o los 67 de París.

Posible impacto en la economía española

Finalmente, la investigación de PwC mide el impacto socioeconómico que el adiós de los británicos a la Unión podría tener para España desde dos supuestos distintos: el primero y más optimista significaría que nuestro país se sitúa como el que más empresas procedentes de Reino Unido atrae de todo el continente, mientras que el segundo adjudica a España un beneficio equivalente al que le correspondería según su peso económico en la Unión Europea.

En este sentido, si nuestra economía es capaz de aprovechar la oportunidad que supone el Brexit podría incrementar su PIB de manera permanente entre 1.300 millones (en el supuesto más prudente) y 3.600 millones de euros (en el más optimista). De igual modo, se podrían generar entre 20.500 y 52.900 nuevos empleos (entre directos, indirectos e inducidos) y el incremento de la contribución a las arcas públicas en materia de impuestos y seguros sociales oscilaría entre 430 millones y 1.450 millones de euros. La oportunidad, desde luego, existe.