Morosos. 6 medidas para evitarlos y combatirlos

Uno de los mayores problemas con los que se encuentra la PYME hoy en día es la morosidad. Aunque ésta se ha ido moderando desde el año 2013, todavía nos encontramos a niveles muy superiores a los que existían antes de la crisis financiera del año 2008.

En los últimos tiempos los morosos se han convertido en una especie de “cáncer” de la pequeña y mediana empresa. En mi experiencia personal como asesor de empresas en crisis, he calculado que aproximadamente el  60% de las empresas que entran colapso de tesorería se debe a que tienen uno o varios morosos dentro de su cartera de clientes. Para evitar todo esto es imprescindible que se establezca una férrea política de cobros con clientes e implantemos un conjunto de medidas que permitan evitarlos y combatirlos. Yo siempre suelo proponer seis medidas básicas:

lista de morosos

  1. Contrata seguros de crédito y garantízate el cobro de la deuda

En España existen compañías aseguradoras especializadas en seguro de créditos. Disponen de pólizas que garantizan el cobro de las deudas de sus clientes en caso de producirse un impago. Cada compañía aseguradora tiene diferentes modalidades de pólizas. Entre las aseguradoras más especializadas se encuentran Crédito y Caución, Cesce, Coface Ibérica y Solunion. Esta solución preventiva tiene un coste, pero si optamos por un seguro de crédito podrás dormir tranquilo.

  1. Obtén la mayor información posible de tu cliente. Investígalo

Ten en cuenta siempre la máxima: Una venta no es una venta hasta que no hemos recibido el pago. Por lo tanto, antes de aceptar a un cliente, tienes que investigar su situación económica y tratar de averiguar si es un cliente solvente o si tiene problemas. Hay muchas empresas que realizan informes comerciales que pueden dibujarte una imagen bastante fiel de la su situación financiera. Entre las más utilizadas se encuentran Einforma y Axesor.

  1. Consulta si tu cliente se encuentra en un registro de morosos

En España tenemos entidades que crean lista de morosos donde podemos consultar si nuestro cliente acumula deudas con proveedores, administraciones o entidades financieras. Las dos más importantes son RAI y ASNEF. La principal diferencia es que el RAI se ocupa fundamentalmente de pagarés, cheques y  letras aceptadas mientras que en ASNEF se encuentran todas las deudas ya sean aceptadas o no.

  1. Sé especialmente cuidadoso en documentar todas tus operaciones comerciales

Cada vez que hagas una venta o cierres una operación comercial asegúrate que todas las transacciones queden perfectamente documentadas y aceptadas. Esto te ayudará a reclamar deudas en un futuro en caso de impago o por incumplimiento de contrato. Algunas normas documentales básicas son:

  • Los contratos tienen que contener la firma de la persona autorizada y el sello original de la empresa. La firma estará presente en todas los folios del contrato.
  • Las facturas deberán estar nítidamente detalladas con los datos del cliente, el servicio o producto entregado y la fecha.
  • La forma de pago es conveniente que se recoja de forma clara tanto en el contrato como en la factura. Puede ser interesante incluir penalizaciones en caso de demora o impago.
  • Se riguroso incluso con la documentación adicional de la transacción: Albaranes, órdenes de compra, etc. Obliga a tu cliente a que te los entregue firmados.
  1. Negocia formas de pago ventajosas.

Las letras aceptadas y los pagarés a la orden son mucho más fáciles de cobrar puesto que son títulos ejecutivos, lo que jurídicamente significa que la ley los considera títulos suficientes para exigir su cumplimiento forzado, es decir, que no existirá duda sobre la operación comercial. En la práctica esto supone que si tu cliente no es insolvente, cobrarás casi con toda seguridad.

  1. Reclama las deudas el día después de su vencimiento.

No te demores en la reclamación de deudas. Inicia el proceso de reclamación el día después de la fecha de vencimiento. Define un protocolo ágil de reclamación: Emails recordatorios, cartas certificadas, llamadas telefónicas, burofax, etc. Si en los dos meses posteriores al vencimiento de la deuda no has sido capaz de cobrar acude a un especialista (abogado) para gestionarla. No esperes. El tiempo va en tu contra.

En este sentido, si tienes clientes morosos y necesitas ayuda para cobrar, no dudes en ponerte en contacto conmigo a través del formulario de contacto. En nuestro despacho, DIPCOM CORPORATE disponemos de un área legal especializada en el recobro de deudas. Actuamos por vía civil, mercantil e incluso por penal en caso de existir dolo o delito.

En resumen, los impagos en España se mantienen en una tasa muy elevada. Es responsabilidad y obligación de todo empresario tomar todas las medidas que se encuentren en su mano para evitar la morosidad en su compañía, si no lo hace, es probable que acabe teniendo su propia lista de morosos que ponga en riesgo la viabilidad de su empresa.