Principales diferencias entre renting, rent a car y carsharing

Hace algunos días dediqué un artículo a explicar las diferencias entre renting y leasing, dos de las fórmulas más utilizadas por las empresas para hacerse con coche y flota de vehículos para uso profesional. Estas dos alternativas figuran entre las más usadas por las compañías para dar respuesta a sus necesidades de movilidad, aunque no son las únicas, tal como veremos en este post, dedicado a explicar las principales diferencias entre renting, rent a car y carsharing.

En los últimos años el mercado del alquiler de automóviles corporativos ha experimentado cambios muy profundos. Por culpa de la crisis y las dificultades de financiación, los clientes de este tipo de vehículos han demandado una mayor flexibilidad a las compañías de alquiler (tanto de renting como de rent a car), ante la imposibilidad de sellar contratos excesivamente largos y de afrontar las penalizaciones derivadas del incumplimiento de esos contratos.

Además, las empresas de renting y rent a car han realizado esfuerzos para adentrarse en el complicado segmento de las pymes y, por si eso fuera poco, han llegado al sector nuevos actores con propuestas renovadas (fundamentalmente, las firmas especializadas en car sharing). Todo ello ha modificado el alquiler de coches corporativos tal y como lo conocíamos hasta ahora, con las empresas de rent a car ocupándose de los contratos de hasta un año de duración y las de renting, de la gestión de las flotas durante periodos de uno a cinco años.

¿Cuál es la situación actual del renting?

Se podría decir que todos estos cambios han provocado que la barrera que separa unos modelos de alquiler de otros se hayan vuelto algo más difusas. Pese a ello, aún subsisten diferencias entre renting, rent a car y carsharing. Por ejemplo, lo habitual sigue siendo que el renting se ocupe de los contratos más largos (casi siempre por encima de los dos años), aunque en los últimos tiempos las empresas del sector han flexibilizado mucho sus plazos.

De hecho, han aparecido compañías especializadas en un nuevo modelo denominado renting flexible, como por ejemplo Northgate, que permiten contratos de menos de un año (aunque los contratos suelen tener una media de dos años de duración). Uno de los principales cambios introducidos por este tipo de empresas es que han suprimido los plazos mínimos de permanencia y, por tanto, las penalizaciones que solían ir asociadas a estos plazos.

carsharing

El rent a car corporativo y el carsharing

Aunque tendemos a asociar a las empresas de rent a car con el mercado del alquiler de vehículos para un uso vacacional, firmas como Europcar o Avis también suministran flotas para uso corporativo. Habitualmente se han ocupado de alquileres de entre un mes y un año de duración y, como sucedía con el renting, los plazos mínimos solían incluir penalizaciones en caso de incumplimiento. Eso es algo que en los últimos años prácticamente ha desaparecido.

Junto a las nuevas demandas de los clientes, uno de los factores que explican la flexibilización de los servicios del renting y el rent a car ha sido la irrupción del carsharing. Esta filosofía, basada en que los miembros de una compañía comparten los vehículos y, por tanto, maximicen su uso, ha salpicado tanto al rent a car (que intenta liderar este segmento mediante la introducción del coche eléctrico) como al renting (que ha lanzado servicios de gestión telemática de flotas para que las compañías puedan reducir el tamaño de sus flotas y hagan un uso mucho más eficiente de las mismas).

La llegada de nuevos actores

Además, en los últimos tiempos han llegado al mercado compañías especializadas en carsharing, algunas de las cuales han empezado a ofrecer servicios específicos para empresas. Es el caso de Avancar, que permite a las compañías el alquiler de vehículos por días, siendo su única limitación el número de kilómetros que se pueden recorrer diariamente sin penalización (concretamente, 80 kilómetros diarios).

Además, tanto esta firma como otras especializadas en el coche compartido (Respiro o Bluemove) han puesto su tecnología de gestión de flotas al servicio de las compañías, obligando al renting y al carsharing a modernizarse. Al final, todo ha ido dirigido a aumentar la flexibilización de las ofertas y, por tanto, ha redundado en beneficio de los clientes.

En este artículo he tratado de esbozar las principales diferencias entre renting, rent a car y carsharing, pero si te ha quedado alguna pregunta, por favor, no dudes en ponerte en contacto conmigo a través del formulario de contacto de este blog.