Financiación para empresas vía factoring y confirming

Los españoles tendemos a reducir al crédito bancario las opciones de financiación existentes para las compañías. Por ejemplo, si un empresario piensa: “Quiero préstamo para empresa”, lo primero que hará será acudir a la entidad bancaria con la que trabaja habitualmente y solicitar un crédito. Sin embargo, existen otras fórmulas financieras que podría manejar y que son especialmente útiles para las pymes, que al fin y al cabo forman el 99% del tejido empresarial español.

Nos referimos, por ejemplo, a las herramientas de factoring y confirming, dos conceptos anglosajones que hacen referencia a sendas fórmulas de financiación alternativas a la banca tradicional. La primera se suele traducir al castellano como “factorización”, mientras que para la segunda no existe un término específico. Sin embargo, basta una sencilla explicación para observar en qué consisten una y otra, en qué se parecen y, también, en qué se diferencian.

confirming

¿Para qué se utilizan?

El factoring no es otra cosa que transformar las facturas pendientes de cobro que tenemos en dinero contante y sonante. Ese efectivo nos lo entrega el banco en forma de crédito, quedando las facturas en su poder. Como es lógico, dentro de esta modalidad hay dos opciones, dependiendo del riesgo que esté dispuesta a asumir la entidad financiera: factoring sin recurso (con el que no solo se anticipa el importe de las facturas sino que se cede el riesgo de por impago a la entidad bancaria) y el factoring con recurso, que es una opción más barata pero en la que asumimos el riesgo ante los bancos en caso de que el cliente no esté dispuesto a pagar.

Por su parte, el confirming es exactamente lo contrario: el banco se encarga de anticipar los pagos que nuestra empresa tiene pendientes con nuestros proveedores y cuyo vencimiento se había estipulado para una fecha posterior (siempre en el corto plazo, es decir, en un periodo no superior a los 180 días). De este modo, la entidad se ocupa de afrontar nuestros pagos (también a cambio de un tipo de interés), lo que nos permite usar el dinero que tenemos para otros asuntos o nos soluciona un problema si en ese momento no disponemos de efectivo.

¿En qué se parecen y en qué se diferencian?

Como hemos podido observar, factoring y confirming constituyen fórmulas de financiación para las empresas que, en momentos determinados, pueden resultar muy interesantes. En este sentido, las compañías pueden utilizar el factoring (es decir, cobrar sus facturas por adelantado) y el confirming (pagar por anticipado a sus proveedores) para dotarse de liquidez sin tener que esperar al periodo de cobro y también, de una forma preventiva, para evitar problemas relacionados con los impagos.

A su vez, la principal diferencia entre ambas opciones es que mientras que el factoring beneficia exclusivamente a las empresas, el confirming constituye un balón de oxígeno para esas mismas compañías pero, sobre todo, para sus proveedores. En todo caso, el beneficio termina siendo mutuo, ya que recurrir a este sistema permitirá a la compañía ganar confianza entre sus proveedores de cara a futuras negociaciones.

En Dipcom Corporate somos expertos en asesoría para empresas, analizando en cada caso qué fórmula financiera es la más adecuada para nuestros clientes, incluidas las opciones de factoring y confirming. Puedes informarte sobre nuestros servicios a través de nuestro formulario de contacto.