¿Por qué el Employer Branding es clave para tu compañía?

Talento, ese bien tan preciado. Y tan difícil de encontrar. Las compañías tienen serios problemas para captar talento. Solo en nuestro país, según datos de Randstad uno de cada tres CEOs tiene dificultades para cubrir el talento que necesita. Esta misma agencia de trabajo temporal señala que la media de candidaturas en los procesos de selección es de entre 800 y 1300, pero sorprendemente el 43% de las vacantes no se llenan.

Una solución para encontrar talento que gana cada vez más adeptos es el Employer Branding. Empresas como Google, Cisco, Ikea o Nike están invirtiendo importantes cantidades de dinero en implementarlo. Este concepto combina lo mejor de los recursos humanos y marketing, pero ¿De qué se trata exactamente?

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El Employer Branding agrupa una serie de estrategias mediante las cuales la empresa busca una identidad corporativa atractiva para los profesionales. El objetivo es conseguir captar, retener y mantener satisfechos a los empleados actuales y futuros mediante los departamentos de recursos humanos, marketing y comunicación. En las pequeñas y medianas empresas los directivos también suelen implicarse directamente en esta estrategia. En pocas palabras, se trata de fidelizar el capital humano a través de una buena reputación. La reputación de una marca no son sólo sus productos, son sus empleados. El foco está en las personas. Los trabajadores tienen que sentir que están en un gran lugar para trabajar, estar comprometidos, y sentir que son valorados.

Esto está también relacionado con la identidad de nuestra empresa y con los valores que transmitimos. Una imagen que se transmite también a clientes, accionistas, etc. Como vemos, el Employer Branding se lleva a cabo en todos los niveles, desde que recibimos el cv del potencial empleado hasta su jubilación o desvinculación con la compañía, por tanto es una estrategia holística. Es cierto que todavía hay empresas que solo lo usan como forma de reclutar o darse a conocer, pero debe ser mucho más, debe ser una forma de entender la compañía.

¿Cómo se mide su efectividad? Las empresas miden el éxito de sus inversiones en Employer Branding tomando como referencia una serie de métricas: un 44% evalúa el nivel de compromiso de sus empleados, un 41% los índices de retención, un 34% el índice de curriculums recibidos y un 33% la relación entre la calidad de contratación y el coste de la misma. 

Para dar los primeros pasos en este ámbito lo primero que debemos hacer es analizar la situación. Responder a preguntas tales como ¿A quién queremos atraer a nuestra organización? ¿Qué les estamos ofreciendo para que apuesten por nosotros y no por nuestros competidores?  ¿Qué propuesta de valor ofrecemos a nuestro talento objetivo?  ¿Cuál es el camino que sigue una persona para incorporarse a nuestra organización?

También es aconsejable una investigación de mercado que nos permita conocer la demanda de los jóvenes talentos y dónde encontrarlos. Hablo de jóvenes talentos, porque en 2030 el 75% de la fuerza laboral será “millenial”. Una vez que sabemos que es lo que necesitamos, es fundamental que exista una alineación de los departamentos de marketing, de comunicación y de RRHH. Estos departamentos deben contar con objetivos comunes, con la fijación de la marca de la empresa como piedra angular.

Entre los objetivos, debemos, entre otras cosas, dar prioridad a la formación continua, ya que es una forma de retener talento y sacar lo mejor de nuestros empleados. También es importante transmitir los valores de nuestra cultura interna en todo momento, tanto en entrevistas de trabajos como en redes sociales o en ferias informativas, por ejemplo.  Y por supuesto, ofrecer a nuestros empleados beneficios intangibles, es decir implementar el salario emocional y ofrecer beneficios sociales. Es muy importante, también, que los trabajadores tengan la posibilidad de ascender internamente y desarrollarse en su totalidad. 

Tal y como señala Daniel Pink en su libro Drive, para que los empleados hagan bien su trabajo, sus superiores deben proporcionarles tres cosas: autonomía, profesionalidad y propósito. Si partimos de esta base e integramos una estrategia de Employer Branding, tenemos grandes oportunidades de éxito. 

¿Por qué el Employer Branding es clave para tu compañía?
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