¿Por qué contratar a personas que conocen de cerca el fracaso?

¿Lo has intentado? ¿Has fracasado? No importa. Inténtalo de nuevo. Fracasa otra vez. Fracasa mejor. Samuel Beckett.

El fracaso es el único trampolín que puede lanzarnos al éxito y debemos tenerlo en cuenta cuando contratamos a alguien. Hay muchas razones por las que confiar en personas que han aprendido de sus propios errores y fracasos. El fracaso es un valor. El fracaso es un activo. En bastantes procesos de selección que se abordan desde un departamento de recursos humanos, posiblemente nos encontraremos con profesionales que tiene un currículum impecable, han estado años y años en un mismo puesto, en la mejor compañía de su sector. Esas persona son tremendamente válidas. Nada que objetar.

Pero, especialmente si trabajamos en un área relacionada con la innovación, también es interesante analizar otros factores, como el hecho de que los candidatos hayan emprendido, aunque haya salido mal. O cómo han ido desarrollando sus ideas en diferentes empresas y puestos. Incluso, es favorable que una persona haya sido despedida en más de una ocasión y se haya reinventado. Las personas que se arriesgan, fallan. ¿Y qué? Esos fallos les llevan a donde están ahora. El fracaso forma parte inherente de la vida, a menos que nos encerremos en una cueva.

Para desmitificar la idea del éxito, no hay nada mejor que echar un ojo al currículum de fracasos del profesor de Princeton, Johannes Haushofer. Toda una muestra de valentía y también de inspiración. Así lo expresa el mismo:

“La mayoría de cosas que intento fallan, pero esos fracasos suelen ser invisibles, mientras que el éxito es visible. Me he dado cuenta de que esto crea una falsa imagen, dando la impresión de que la mayoría de cosas que intento funcionan siempre. Como resultado, las personas tienden a atribuirse sus fracasos sin pensar que el mundo es un lugar aleatorio, las aplicaciones de trabajo son una lotería y los comités de selección y evaluadores pueden tener un mal dia”. Puedes verlo aquí. Te aconsejo que lo guardes y lo leas de vez en cuando.

Este cv se hizo viral en pocos minutos, siendo algo tan simple. ¿La razón? la sociedad tiende a premiar el éxito, sin tener en cuenta el camino de idas y venidas, los enfados, las bajadas de autoestima, las aplicaciones fallidas, las frustraciones, las noches sin dormir, el trabajo constante o las pérdidas que hay que atravesar para alcanzar este éxito. Por suerte, esto está cambiando. Cada vez hay más departamentos de recursos humanos que demandan perfiles que han tenido una experiencia de fracaso.

fracaso

Un ejemplo de ello lo encontramos en el CEO de Amazon, Joseph Bezos. Hace un tiempo, se dio cuenta de que no podía contratar a personas con un historial impecable y cambió su mentalidad inicial en la que sólo contrataba a personas con expedientes impecables, para poner el foco en personas innovadoras que quizá contaban con una experiencia dferente a la idea convencional de éxito. Podemos también tomar a Apple como ejemplo. La innovación, basada en la generación de nuevas ideas, forma parte principal de su cultura. Una innovación orientada, también, al ensayo-error. Quizá el secreto del éxito de Apple fueran las malas ideas. Ideas demasiado avanzadas para su tiempo, que sin embargo nunca frenaron a Steve Jobs. Y esta es una de las claves. Personas que no tienen miedo a los fracasos. No les importa no ser entendidas durante años, si es necesario. Cuando un fracaso se presenta, lo toman como algo bueno y automáticamente se mueven al siguiente punto.

Si gestionas un departamento de recursos humanos estas son algunas de las razones que deberías tener en cuenta para contratar a este tipo de empleados:

  1. Son capaces de reaccionar ante imprevistos y  cuando las cosas no salen como esperan tienen siempre un plan b preparado.
  2. El fracaso les ha obligado a replantearse los métodos, la forma, el contenido. Si toda su carrera hubiera sido éxito tras éxito, nunca se hubieran planteado de forma exhaustiva  las razones por las que han llegado a la cima y, creánme, a veces hay mucho de suerte.
  3. El fracaso va inherentemente unido a la innovación. Sólo aquellas personas que se han atrevido a fallar intentando algo diferente, podrán triunfar con algo diferente.
  4. No se rinden. No aceptan un no por respuesta. Si algo sale mal, se moverán inmediatamente hacia el siguiente punto sin perder demasiado tiempo en lamentos o autocomplacencia.

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