Trabajo especulativo: explotación encubierta

“Regálanos tu talento, emplea esfuerzo y tiempo, no te vamos a pagar y además, nos vamos a quedar con los derechos, porque no hay ningún contrato de por medio”.

¿Verdad que no aceptarías esta proposición? Es, a grandes rasgos, lo que ofrece el trabajo especulativo pero de una forma más cruda. Si formas parte de alguna industria creativa, probablemente sepas de qué se trata.

Este concepto, también conocido como spec work  se refiere a los servicios  que se cobran solo cuando hay éxito. Esto es especialmente común sobre todo cuando agencias de publicidad compiten para ganar un cliente nuevo o retener un cliente existente. Estamos hablando de cualquier trabajo, presentando por diseñadores a sus potenciales clientes, sin garantías de que será escogido y sin ningún tipo de honorario. En estas condiciones, a los diseñadores autonómos se les exige que presenten un determinado proyecto bajo la apariencia de un concurso o una prueba. Por si  esto fuera poco,  las empresas se suelen quedar con los derechos de autor, ya que no existe un acuerdo legal. A partir de ahí pueden atribuirse el mérito o  plagiar las obras sin ningún tipo de represalia. No solo hablamos de publicidad y diseño gráfico, el trabajo especulativo también se da en  páginas web, o proyectos multimedia.

Este tipo de engaños están creciendo a pasos agigantados. Se venden bajo la premisa de que te dará “exposición” o con la monserga de que es bueno para tu portfolio. Pero, un momento ¿es que la  sobrevalorada exposición nos da de comer y paga nuestras facturas? Pongamoslo en otra profesión, por ejemplo, pensemos en un médico que  sólo será pagado a fin de mes, si todos sus pacientes han evolucionado de forma satisfactoria. Un disparate ¿no? Este vídeo de la plataforma No!Spec -una de tantas voces que están llamando la atención sobre estas prácticas- lo ejemplifica muy bien. En él se muestra como arquitectos se quedan petrificados cuando se les pide que regalen sus planos o como camareros se niegan a servir comida gratuita, que únicamente será abonada si el cliente está satisfecho.

 

¿Cómo saber si estoy ante la trampa del trabajo especulativo?

-¿Has desempeñado anteriormente el mismo trabajo que te solicita ahora pero con un contrato en ocasiones anteriores? Estás ante trabajo especulativo. Sal corriendo.

-¿El valor de tu diseño se mide en función de tus conocimientos y experiencia, y se compensa económicamente conforme a ello? Si no es así, estás ante un engaño.

-¿Te han garantizado que te devolverán tus archivos y los derechos intelectuales, especialmente si no ganas? Este requisito es clave. Si lo solicitas y se niegan, también es trabajo especulativo.

Las asociaciones y el gremio no se cansan de proclamar que a menos que se destine a una organización sin ánimo de lucro, los diseñadores gráficos y otro tipo de profesionales de industrias creativas deben cobrar por sus servicios. Muchas empresas se aprovechan de la gran competencia que existe e incluso de la adrenalina que pueden desatar los concursos y como sus candidatos se emocionan al ver que van pasando de fase en fase. Esta práctica no solo repercute de forma negativa en la carrera individual de los candidatos, que se ven abocados a la frustración una y otra vez. Daña la profesión en su conjunto y devalúa el trabajo de profesionales. Si queremos cambiar el sistema, tenemos que empezar por cambiarlo nosotros mismos. Valoremos nuestro talento, digamos no al trabajo especulativo.