En que consiste un preconcurso de acreedores


Para comprender en que consiste un preconcurso de acreedores tenemos que tener claro todos el proceso. Las empresas que deciden entrar en situación preconcursal  tratan de alcanzar un acuerdo de refinanciación con sus acreedores y evitar así tener que declarar un concurso de acreedores. En pocas palabras, la fase preconcursal nos ayuda a ganar tiempo  ¿Cuánto? La ley fija un periodo de tres meses para alcanzar un acuerdo con sus acreedores y otro mes para presentar la solicitud de declaración de concurso si la empresa no ha conseguido finalmente llegar a un acuerdo para poner fin a la situación de insolvencia.

La ley: En que consiste un preconcurso de acreedores

Toda situación de insolvencia, ya sea ésta actual o inminente, se identifica en la Ley Concursal como el estado en que el deudor no puede cumplir regularmente sus obligaciones exigibles. En el caso del preconcurso, se regula en el artículo 5 bis de esta misma ley. La empresa está obligada a solicitar ante el Registro Mercantil el preconcurso de acreedores dentro de los dos meses posteriores a conocer su situación de insolvencia, es decir, cuando no pueda cumplir regularmente sus obligaciones de pago con acreedores y/o empleados.

Si ya has empezado a negociar con los acreedores es necesario oficializar, es decir, comunicar al juzgado que proceso se ha iniciado y la situación preconcursal está en marcha. Así lo exige la ley concursal.

¿Estoy obligado a entrar en situación preconcursal?

Sería muy temerario no acojerse al concurso o entrar en fase preconcursal. Primero, porque si entramos en situación preconcursal o concursal tenemos las de ganar. La empresa deudora tiene la ventaja tener el control, y  evitar  así que sean sus acreedores los que presenten el concurso necesario y de negociar acuerdos previos al concurso, con lo que, muy probablemente, podrá evitar la situación de insolvencia.

Segundo, porque si la empresa no solicita el preconcurso de acreedores pese a conocer su situación de insolvencia, sus administradores tendrían que hacer frente a consecuencias muy graves. Sobre todo dado que existe el riesgo de que los acreedores la presionen con un concurso necesario, si no lo han hecho ya.

Ventajas de entrar en fase preconcursal

  1. Negociar posibles convenios. No es necesario llegar a un acuerdo con todos sus acreedores. Si la negociación prospera con la mayoría, podrá aplicar las decisiones a los demás. Puede pactar quitas o aplazamiento de pagos durante cinco años con un porcentaje de sus acreedores y todos los demás estarán obligados a aceptarlo.
  2. Evitar embargos. El preconcurso paraliza las ejecuciones. Es decir, en la fase preconcursal no podrán iniciarse ejecuciones judiciales o extrajudiciales de bienes o derechos.
  3. Mantener la buena imagen de tu empresa. La situación preconcursal no se publica en el BOE, por lo que no daña la imagen de la compañía ni le hará perder clientes. En este caso, sólo tendrán constancia de ello los acreedores estrictamente necesarios
  4. Acabar con  la posibilidad de que los acreedores insten concurso necesario. Abierta la fase de negociación previa al concurso, el deudor quedará blindado ante cualquier solicitud de concurso necesario.

¿Y qué pasa con mi empresa mientras tanto?

Una vez presentado el preconcurso de acreedores la actividad de la compañía continúa de forma ordinaria, y mantiene con todas sus facultades a sus órganos de administración y de dirección. La empresa sigue su funcionamiento durante la situación preconcursal, pero los administradores han de poner sus energías en las negociaciones, con ayuda de expertos. Recordemos que el tiempo apremia.

Cuenta con un equipo multidisciplinar

Ahora ya sabes en que consiste un preconcurso de acreedores; al menos de manera general. Sin embargo, antes de embarcarnos en este proceso, debemos ser conscientes de que no estamos ante una tramitación judicial cualquiera. Para que la empresa sea capaz de evitar la liquidación, un abogado concursal debe trabajar codo a codo con un equipo de economistas especializados en gestión de crisis. El conocimiento de la ley concursal ha de combinarse en la práctica con personas de una amplia experiencia en situaciones de crisis empresarial. Por tanto, además del abogado concursal necesitamos profesionales con un perfil técnico contable y de gestión. En Dipcom Corporate hemos desarrollado un modelo de preconcurso de acreedores low cost, con tarifas que se adaptan a sus necesidades. Para saber más, pincha en el siguiente anexo.

Llámame o ponte en contacto conmigo a través del formulario de este blog. Sin ningún tipo de compromiso puedes consultarme cualquier tipo de duda que tengas sobre tu situación empresarial.

Dipcom Corporate, expertos en reestructuración empresarial

Metodología para reflotar empresas en concurso de acreedores