¿Qué puedes esperar (y qué no) de un abogado concursal?

Cuando una empresa se encuentra en una fase de insolvencia actual o inminente y solicita un concurso de acreedores, son muchos los mecanismos que deben ponerse en marcha. Dicho de otra forma, hay que poner a muchas personas a trabajar. Ya no hay medias tintas, se trata de reflotar la compañía o despedirnos de ella. Nos lo jugamos todo. El proceso puede llegar a ser complejo y una figura clave para que se desarrolle con éxito y de acuerdo a la ley es el abogado concursal.

abogado concursal

Ahora bien, en ocasiones existe la idea preconcebida de que un abogado concursal con experiencia es la panacea para que un negocio salga airoso del concurso de acreedores. Se nos olvida que no estamos ante una tramitación judicial cualquiera. Para que la empresa sea capaz de evitar la liquidación, un abogado concursal debe trabajar codo a codo con un equipo de economistas para empresas en crisis. El conocimiento de la legislación concursal ha de combinarse en la práctica con personas de una amplia experiencia en situaciones de crisis empresarial. Por tanto, además del abogado concursal necesitamos profesionales con un perfil técnico contable y de gestión. El abogado concursal se encargará de que el proceso sea justo y satisfactorio para la empresa. El equipo de economistas va un paso más allá. Hará todo lo posible para conseguir la supervivencia de la misma.

Una asesoría para empresas en crisis puede ofrecer apoyo jurídico, además de comprender todas y cada una de las claves del funcionamiento de la empresa en situación de concurso. Algunas áreas específicas que  requieren el trabajo conjunto son:

-El plan de viabilidad. Es fundamental un equipo especializado que desarrolle las medidas de actuación, plazos y su estricto cumplimiento.

-El convenio de acreedores. Un equipo de economistas especializados puede llegar a obtener una “quita” (reducción de la deuda) de hasta un 50 %, una “espera” (aplazamiento del pago) de hasta 10 años. Sin embargo, sin un equipo especialista en gestión de crisis, el convenio puede ser erróneamente calculado y llevar a quiebra a la empresa.

-Negociación directa con los empleados, de manera que sea posible llegar a una solución satisfactoria para todos.

Negociación directa con los acreedores y todas las partes implicadas en el preconcurso para remontar la empresa y evitar su liquidación.

Refinanciación y reestructuración de deuda.  Aquí se incluye  la negociación de acuerdos de refinanciación, reducción de deuda operativa y financiera o  búsqueda de financiación por vías extraordinarias. ¿Es esta una labor exclusiva de un letrado? La respuesta es no.

En este sentido, una asesoría para empresas en crisis debe contar con un equipo multidisciplinar que aune los mejores abogados concursales dentro de un equipo de economistas senior.

¿Cuánto me va a costar esto? es la siguiente pregunta que rondará tu cabeza. Es  cierto que los despachos de abogados especializados en concursos de acreedores suelen tener tarifas extremadamente elevadas. Esa es otra de las razones que hace desaconsejable este servicio. En DIPCOM CORPORATE  somos especialistas en reflotar empresas en crisis, y por ende, conocemos y entendemos las dificultades económicas -puntuales o coyunturales- que las compañías atraviesan cuando se ponen en contacto con nosotros. Por ello, hemos desarrollado un modelo de concurso de acreedores low cost, con tarifas que se adaptan a sus necesidades. Lo más importante para nosotros es la supervivencia de su empresa.

Si quieres saber más sobre concurso de acreedores low cost  y otros servicios puedes consultar el siguiente anexo Gestión de Crisis en tu empresa. Como te puedo ayudar.