La gestión de la diversidad es clave para tu empresa (y quizá aún no lo sepas)

La gestión de la diversidad en la empresa  ya no es una recomendación, es un imperativo. Siento ser así de tajante, pero cuanto antes nos enteremos, mejor. Las compañías que no se tomen en serio la gestión de la diversidad tendrán que asumir los costes derivados de una inadecuada gestión del capital humano, así como, a largo plazo una disminución de la productividad y de la eficacia.

Ser capaces de incorporarla de forma eficiente es, sin duda,  uno de los retos más importantes de los departamentos de recursos humanos en nuestras empresas. No sólo gestionar, también promover  políticas de recursos humanos que impulsen la igualdad de oportunidades es fundamental. Pero en eso, por lo general, vamos bastante atrasados en nuestro país.

Cuando hablamos de diversidad no se trata sólo de tener acceso a ciertos mercados o de gastar en campañas de marketing. Tampoco de invertir en publicidad para llegar a un cierto público extranjero o en donaciones para tener una buena imagen global.  Hay que empezar desde nuestro microcosmos, desde nuestro equipo. Al fin y al cabo, debería ser un reflejo de la propia sociedad. Y luego ya viene todo lo demás. Decía recientemente Virginia Rometty, CEO de IBM, que la diversidad era el  eje central de su empresa, dado que para expandirse globalmente tenían que empezar desde su propio equipo. La compañía cuenta con trabajadores de cinco generaciones: veteranos, baby boomers, generación X, generación Y, y generación Z.  Y no hay que ser muy listo para darse cuenta de que el talento de unos y otros no se gestiona de la misma forma. Pero hay que conseguir que todos se complementen.

Diversidad cultural, generacional, de  género. Todo suma. No estamos hablando sólo de multinacionales, no importa el tamaño. Si tu negocio es una  PYME la diversidad de perfiles siempre te aportará valor añadido. Las ventajas, en mayor o menor medida van a ser las mismas para cualquier empresa independientemente del sector.

Por poner un ejemplo, Gallup, en un estudio sobre retorno de la diversidad de género en los sectores del Retail y la Hostelería, demuestra que los negocios que priorizan la gestión de la diversidad de género incrementan sus ingresos en una media de un 14% (retail) y un 19% (hostelería). Esto es sólo una prueba, pero hay muchas más. Las empresas que se tomen en serio la gestión verán mejoras:

-Con los inversores. Nuestros socios apostarán por una empresa con la que comparten valores.

-Con nuestros clientes. Respondemos a sus necesidades de forma holística. Cada consumidor podrá sentirse representado por los propios empleado de la compañía.

-Con nuestros competidores: Pluralidad, atracción de talento, fomento de la creatividad e innovación  nos ayudan  diferenciarnos  de la competencia.

Si queremos llevar a cabo una gestión eficiente es importante integrarla como principio transversal de nuestra empresa y facilitar los recursos necesarios para su ejecución. Eso implica programar las necesidades de recursos humanos, técnicos, materiales y financieros destinados al plan de gestión de la diversidad. El departamento de recursos humanos será también el encargado de materializar este plan, con políticas específicas de inclusión que permitan obtener los máximos beneficios de dicha diversidad. También puede ser enriquecedor implicar a los trabajadores de todos los niveles de la empresa y establecer canales de comunicación para recoger sus aportaciones en este sentido.

Un despacho homogéneo puede ser productivo, pero no será del todo innovador. La gestión de la diversidad constituye para todas las empresas una oportunidad para reinventarse, para encontrar su sitio en un entorno cada vez más globalizado y competitivo. Está en nuestra mano unir a las personas con diferentes backgrounds, edades, razas, culturas y experiencias de vida para  formar un equipo sólido y compacto que fortalezca nuestro modelo de negocio.

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