¿Cuánto cuesta ser autónomo en España?

Hacerse autónomo se ha convertido, en los últimos tiempos, en una de las principales salidas laborales para quienes desean acceder al mercado laboral español.  En un país con 4.850.800 personas paradas, muchas han tomado el autoempleo como una oportunidad.  Si vas por este camino y estás pensando iniciar una nueva actividad profesional y darse de alta como autónomos deben saber que tendrán que hacer frente a una serie de impuestos, los principales son tres que detallaremos a continuación:

  • IVA: durante su actividad laboral todos los autónomos que realicen actividades empresariales o profesionales así como las sociedades mercantiles, los arrendadores de inmuebles o bienes y los promotores inmobiliarios están sujetos de IVA. El autónomo es una especie de intermediario entre Hacienda y el consumidor final, ya que deberá pagar a Hacienda la diferencia entre el IVA que haya repercutido y cobrado a sus clientes y el que haya soportado por sus compras a proveedores.
  • IRPF: el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas se paga cuatro veces al año (abril, julio, octubre y enero) y se puede calcular de dos formas: con una estimación directa o a través de unos módulos definidos por Hacienda para cada actividad, por lo que es importante que los autónomos se asesoren por profesionales para elegir la opción más conveniente. En un post anterior daba algunos consejos para ahorrarse unos euros en IRPF para 2015.
  • Impuesto de Actividades Económicas o IAE: se trata de un impuesto directo, gestionado por los ayuntamientos. Por lo general la gran mayoría de autónomos están exentos de pagar este impuesto municipal, aunque sí deben inscribirse en alguno de sus epígrafes que registran las actividades laborales y profesionales. En caso de tener que pagarlo, deberán presentar la declaración censal(modelos 036 o 840)

 

Cuota de autónomo 2015

Otra de las obligaciones que entraña el alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) es el pago mensual de la llamada “cuota de autónomos” y que ésta varía cada año. A continuación, te resumo cuánto se paga en 2015 a la Seguridad Social por ser autónomo.

Los trabajadores autónomos tienen cotizar desde el primer día en que inicien su actividad y el pago de la cuota se llevará a cabo todos los meses en las administraciones de la Tesorería General de la Seguridad Social, domiciliando el pago en tu entidad financiera o a través de la web de la Seguridad Social.

En el año 2015, la base mínima de cotización se fija en 884,40 euros, lo que supone una subida del 1% respecto a 2014, mientras que la base máxima asciende a 3.606,00 euros, con una subida de sólo el 0,25%. ¿Para qué sirven estas bases? Estas cifras condiciona las prestaciones que puede recibir un autónomo en situaciones de desempleo, baja por enfermedad, baja por accidente y muy especialmente en caso de jubilación, lo que obliga a planificar la cuota a partir de los 47 años, dependiendo de qué cantidad abone estará dentro de una categoría u otra.

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Otros beneficios para trabajadores por cuenta propia

Como he hecho referencia en otros post desde 2013 está disponible una bonificación muy importante, la tarifa plana de 50 euros mensuales para nuevos autónomos, pensada inicialmente para emprendedores menores de 30 años pero finalmente ampliada a todas las edades. La ayuda consiste en la reducción a  50 euros, los 264,44 euros iniciales, durante los seis primeros meses, y la reducción de un 50% y un 30%, a los 12 meses y 18, respectivamente.

En agosto de 2015, más de 635.000 emprendedores se habían beneficiado de la tarifa plana, según datos de la seguridad Social. Siendo Andalucía, Cataluña y Madrid las comunidades en las que más autónomos se han dado de alta atendiendo a esta modalidad.

Los jóvenes autónomos están de suerte, existe otra bonificación para ellos. Consiste en una reducción sobre la cuota de autónomo, del 30%, y a una bonificación de igual cuantía en los 15 meses siguientes a la finalización de la reducción anterior. La cuota mínima resultante en 2015 es de 185,10 euros al mes. Será aplicable a mujeres menores de 35 y a hombres menores de 30 años. Tendrá una duración de 30 meses en total, ininterrumpidos, con independencia de los períodos de baja en el Régimen dentro de dicho plazo. Pero cuidado, esta bonificación no es compatible con la tarifa plana de 50 euros, tienen que elegir entre una u otra

Además, es conveniente que el autónomo sepa que, además de estos impuestos principales, dependiendo de su actividad podrá tener que hacer frente a declaraciones como las siguientes:

– Declaración trimestral de retenciones e ingresos a cuenta, siendo las más habituales las de las nóminas de trabajadores o el pago de alquileres.

– Declaración anual de operaciones con terceros: en ella se deben indicar todos los clientes o proveedores con los que, en el año anterior, el importe de las operaciones realizadas haya superado los 3.006 euros.

– Declaración anual del IRPF, cumplimentando debidamente el modelo 190, es decir, un resumen anual de las retenciones e ingresos a cuenta que se le han practicado al contribuyente durante el ejercicio.

Los autónomos con sociedades deben presentar una serie de modelos especiales, por lo que es mejor seguir el consejo de los especialistas. Desde Dipcom Corporate os asesoramos si tienes cualquier duda sobre tu caso en concreto, ponte en contacto con nosotros sin dudarlo.

La situación en otros países

La revista Forbes realizaba, hace unos meses, un estudio sobre los coste de ser autónomo en algunos países europeos y Estados Unidos, del cual España no sale muy bien parada.

En Portugal, los autónomos no pagan cuotas ni IVA, aunque a cambio abonan al Estado el 24,5% de lo que ingresan anualmente.

En Italia, los trabajadores autónomos solo pagan en función de las ganancias (un 20%).

En Francia, las cuotas de los autónomos dependen de la profesión elegida y de los ingresos

En Holanda, los autónomos pagan una cuota de 50 euros anuales y un seguro que les cuesta 100 euros mensuales.

En Reino Unido tienen establecida una cuota fija de entre 13 y 58 euros y no tiene declaraciones trimestrales de IVA, sino que paga al final del ejercicio fiscal en función de las ganancias conseguidas.

En Estados Unidos tampoco hay cuotas para los autónomos, aunque están obligados a hacerse un seguro médico, y los impuestos se pagan en relación a lo que se produce.

En Alemania se paga una cuota de 140 euros siempre que se superen los 1.700 euros de ingresos netos mensuales.

Las comparaciones son odiosas pero es inevitable sentir frustración ante estas políticas y la Ley española. Se acercan tiempos apasionantes para la reflexión y la toma de decisiones. Aunque, en los últimos años hemos tenido una forzada mejora de condiciones, nos queda un largo camino que recorrer para llegar a estar a la altura de nuestros países vecinos.