Guía para ser un buen emprendedor

Si desde hace tiempo ansías convertirte en un emprendedor, te voy a adelantar algo que quizás sepas: Difícilmente podrás quitarte esa idea de la cabeza. Es un hecho, hay quienes nacen para ello; quienes tienen la necesidad de levantar un negocio personalizado y convertirse en sus propios jefes. Pero, a pesar de que está muy en boga lo de ser emprendedor, es una tarea muy ardua. Y es mucho más complejo aún si estas empresas emergentes están compuestas de empresarios primerizos que se estrenan en el mundo de los negocios. Pero todo lo que merece un aplauso conlleva un duro trabajo, por lo que te animo a que te cargues las pilas y sigas los pasos del emprendimiento. Para ello, repasaremos algunos consejos que no vendrán nada mal a quien está pensando en estrenarse con una empresa emergente:

  • objetivo. Por mucho que te apasione una idea, de nada valdrá si el mercado no está interesado en ella. Para ello tendrás que analizar detenidamente la competencia y las necesidades de tus potenciales clientes.
  • Pero tampoco caigas en el error de ofrecer más de lo mismo. Intenta encontrar un factor diferencial, algo que caracterice a tu empresa. Para ello has de tener una visión innovadora y tratar siempre de buscar la manera de mejorar tus productos o servicios. Hoy en día priman la creatividad y el sentido práctico.
  • Busca algo que te guste, ya que la mejor manera de meterte en un nuevo negocio es estar motivado y sentir pasión por lo que haces.
  • Aprovecha tus capacidades y tus puntos fuertes. Y, sobre todo, rodéate de un buen equipo, con aptitudes diversas, de tal manera que cada trabajador destaque en un ámbito de tu negocio. Es importante que tus compañeros te complementen y entre todos forméis un equipo fuerte, capaz y talentoso. Y, ojo, si vas a construir una nueva empresa es recomendable también rodearte de gente que crea en tu negocio.
  • No pares de formarte e informarte. Tienes que estar al día de las últimas novedades del mercado; no te duermas en los laureles puesto que solo encontrarás tu espacio si analizas tu derredor. Has de ser consciente de las tendencias, las crisis y las oportunidades que se dan en tu sector. Y no dejes de formarte. Siempre puedes aprender más de marketing, liderazgo, nuevas tecnologías, administración de empresas, y muchas otras áreas más. Renuévate constantemente.
  • Conviértete en un líder en tu empresa. Hoy en día existen innumerables cursos para potencias las capacidades comunicativas de los empresarios. Esto te ayudará a mejorar tu relación con tus empleados y a potenciar sus capacidades. Además, debes de ser también un buen comunicador fuera de tu empresa. Nunca te olvides de que las oportunidades aparecen donde menos te lo esperas.
  • Has de planificar una estrategia y analizar bien tu empresa. Estudia detenidamente las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades de tu empresa. Un buen análisis te ayudará a fijar tus objetivos y las estrategias que habrás de tomar para llegar a ellos.
  • Tírate a la piscina. Es verdad que hay que analizar meticulosamente todas las opciones para minimizar los riesgos; sin embargo, es igual de cierto que un emprendedor siempre estará expuesto a imprevistos.
  • Durante los inicios de tu empresa, tendrás que aprender a ahorrar, tanto en tu vida cotidiana como en los gastos de tu empresa. No gastes más allá de lo necesario mientras tu empresa no salga adelante.
  • Aunque tengas muchas ideas en tu cabeza, construye tu negocio poco a poco. No te exijas demasiado y empieza apostando por un único producto de calidad. A medida que tu empresa vaya creciendo, podrás expandir tu mercado. Pero ya conoces el dicho, “quien mucho abarca poco aprieta”.
  • Reacciona rápido. Si tu propuesta no funciona, no dudes en crear una estrategia nueva acorde a la situación en la que se encuentre el área de tu negocio.

  • Toma como ejemplo los empresarios que han tenido éxito. Siempre podrás aprender algo nuevo de los negocios que han triunfado.
  • Optimiza tus costes al máximo y, si es necesario, plantéate la opción de externalizar las áreas de tu negocio a las que no puedas hacer frente.
  • Explota al máximo las oportunidades que te ofrece Internet. Verás que te ahorras costes. Estudia y lee todo lo que puedas sobre tiendas virtuales, email marketing, posicionamiento SEO, SEM, analítica web, redes sociales, etc. Y, cuando ya estés al día en estos temas, sigue leyendo… ¡Ya sabemos lo rápido que avanzan las tecnologías!
  • El entorno a veces no ayuda. Todos sabemos a qué nos referimos: “no te va a salir bien”, “es un trabajo muy duro”, … Si es una decisión bien meditada y analizada, no debes temer y sí debes luchar por tu idea. Por suerte, siempre habrá gente que te ayude, y no solo me refiero a gente de tu entorno, sino a profesionales. En Dipcom Corporate somos conscientes de las necesidades de los nuevos emprendedores y por ello ofrecemos nuestro apoyo y consultaría especializada.

Si te has leído estos quince consejos es porque, probablemente, tengas el gusanillo de convertirte en un emprendedor. Si es así, te recomiendo que te pongas manos a la obra y comiences a estudiar y analizar detalladamente todos los pormenores de tu aventura empresarial. Recuerda que no es un trabajo fácil. Has de estar dispuesto a trabajar duro para llegar a tu meta. Y tampoco te engañes a ti mismo, emprender no significa volverse millonario de la noche a la mañana. Te puede pasar, sí, pero los casos en que ocurre son escasos. Emprende, pero de manera realista y concienzuda. Solo siendo objetivo y práctico podrás tener éxito en tu nueva empresa.