De Breaking Bad a la pequeña granja en Nebraska (lo que importa son los datos)

Hace unos días, Netflix descubrió en que momento los espectadores se engancharon a cada una de sus series. Analizando los datos globales de streaming a nivel mundial pudo averiguar que nadie le importan los pilotos, que fue en el segundo episodio, (con el momento en que Jesse disuelve en una tina con ácido el cuerpo de Emilio) cuando nos enganchamos a Breaking Bad y en el tercero cuando empezamos a coger cariño al “entrañable” Francis Underwood en House of Cards.Big Data

Hace unos días, también aparecía la noticia de que agricultores y las pymes en Estados Unidos están empezando a competir con los gigantes del sector gracias a sistemas informáticos que proporcionan a los agricultores la posibilidad de extraer los datos procedentes de la actividad de sus tractores y cosechadoras.

A la vista de este par de ejemplos, no hace falta unir logaritmos para darse cuenta de que el big data está revolucionándolos sectores más dispares. Y ya no es sólo cosa de los gigantes de la comunicación. Ya no se trata sólo de hacer dinero, también de progreso. La lista es interminable. El big data  está jugando ya un papel crucial  en medicina, genómica, astronomía, construcción, medio ambiente, marketing, finanzas, periodismo, educación, gestión pública, política, entre otras muchas áreas.

La nube contiene de 4,4 billones de gigabytes de datos – se proyecta llegar 44 billones en 2020-. Parece que hay información para todos ¿no? Tanto que incluso, muchos analistas alertan de que la capacidad para generar datos está superando nuestra capacidad para gestionarlo. Por eso, lo importante para las empresas no es la cantidad sino la calidad. Hemos llegado a un punto en el que no se trata de acumular una cantidad de información ingente, sino en saber gestionarla correctamente. Saber digerirla.

Y en eso estamos. Las  compañías de todos los ámbitos están empezando a ser conscientes de que invertir en Big Data es una necesidad casi como pagar las facturas de luz y de agua. (Un 75% están invirtiendo en Big Data o planean hacerlo en los próximos dos años, según muestra el estudio de Gartner, realizado entre más de 400 organizaciones de distintas industrias). ¿Me he pasado? Tiempo al tiempo. Recordemos cuando apareció el software. Nadie pensó que  su negocio no podría existir sin él. Y ahora resulta que el big data lo va a desterrar. En palabras de Tim O’Reilly, uno de los autores del concepto Web 2.0. y gran impulsor del movimiento del software libre y código abierto, “estamos entrando en un nuevo mundo donde los datos serán más importantes que el software”.

Dicho todo esto, hay que reconocer que para muchas pequeñas y medianas compañías, aún no es del todo fácil implantar este servicio. Sobre todo por la seguridad, las limitaciones presupuestarias y la falta de profesionales con experiencia en Big Data. Pero ya se encuentran en el mercado varias soluciones de almacenamiento de la información e inteligencia empresarial o Big Data a presupuesto pyme, que nos ayudan a saltar la barrera de los recursos técnicos y profesionales que sepan interpretarlos.

Ya sea para adoptar decisiones inteligentes que minimicen riesgos, para predecir el comportamiento de los mercados y consumidores, mejorar la imagen de empresa, diseñar o rediseñar sus productos, el lema de las 5 VS -volumen, velocidad y variedad, valor y variabilidad- es nuestro aliado. La información lo es todo. Ya lo dijo Francis Underwood “somos la información que queremos revelar”.  (Y  almacenar, y  gestionar)

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