Empresas familiares: 7 casos de éxito en nuestro país

Las empresas familiares son uno de los grandes motores de la economía española. Por no decir el motor. Y no exagero. Los datos avalan el hecho de que la empresa familiar se defina como uno de los grandes pilares del tejido empresarial español. ¿Sabían que en nuestro país hay 2,9 millones de empresas familiares? O lo que es lo mismo, ¿que suponen un  85% del total de las empresas españolas? En términos de empleo representan el 75% del empleo privado, es decir, dan trabajo a más de 13,9 millones de personas según datos del Instituto Familiar. No es casualidad que las compañías más potentes del mercado se encuadren en este modelo de negocio. Sus logros se deben en parte a que se prioriza el largo plazo o a que sus gestores son fieles a sus orígenes a pesar de adaptarse a los cambios. También influye el hecho de que los propietarios se comprometen con el negocio, ya que lo sienten como algo personal. Por supuesto, hay excepciones pero hoy me voy a centrar en los casos de éxito.

El sector textil, la venta de inmuebles, el mundo de las inversiones, finanzas bursátiles, alimentación o bebidas, entre otros, son algunos de los nichos de negocio en los que las familias españolas han construido sus imperios. Todos las conocemos, pero quizá les sorprenda saber que algunas de las compañías que presento van ya por su cuarta generación. Y lo que les queda.

1. Inditex. Amancio Ortega, fundador de la marca textil, cuenta con una fortuna calculada en más de 63.700 millones de euros y es actualmente el segundo hombre más rico del mundo. Es un modelo Capitán, o lo que es lo mismo, hay una persona que es la empresa y tiene otras personas a su alrededor que le ayudan en la ejecución de sus decisiones. Esto significa que el desarrollo de la empresa no está limitado por las capacidades de su fundador, por muy sobresalientes que sean, sino que pueden añadirse a las mismas las de profesionales bien formados. Cuenta con más de 6.000 establecimientos en todo el mundo y una cifra anual de negocios que el pasado año estaba en torno a los 18.000 millones de euros.

2. Tous. La historia de esta familia empieza en 1920 con una pequeña joyería familiar, sin embargo, no fue hasta los años 80 cuando dio el empujón que les catapultó hacia el éxito. Su crecimiento es constante tanto a nivel nacional como internacional, sobre todo, desde que decidieron profesionalizarse. En los próximos dos años se han propuesto vender el 60% fuera de España. Una de las claves de su éxito es que el 80% de su producción se elabora en Cataluña. A lo largo de su historia, han pasado por varias fases, incluida la de subcontratar fuera, principalmente en países asiáticos. Pero han preferido volver a los orígenes y producir en nuestro país.

3. Osborne. Estamos nada menos que ante una empresa de sexta generación. Fue fundada en 1772 y es la segunda empresa familiar más antigua de España, después de Codorniu. El negocio tuvo sus inicios en Jerez, con una bodega fundada en 1772 por el inglés Thomas Osborne Mann, propietario de una empresa exportadora de vino. Actualmente, Tomás e Ignacio Osborne dirigen la empresa convertida en uno de los grandes representantes de nuestra cultura. Tienen de todo: Ibéricos 5J, bodegas de vinos, restaurantes… y el denominador común de todos sus productos es la alta gama. Su otra gran baza es que el equipo directivo ha sabido atraer talento; sus directivos son líderes natos. Y no lo digo por decir, yo mismo trabajé en una empresa del sector ibérico participada por ellos. La familia ha crecido hasta los 277 miembros y/o accionistas. Además, todas las decisiones se toman por acuerdo unánime del Consejo, formado por 14 familiares.

4. El Corte Inglés. La dinastía que gestiona El Corte Inglés desde hace 79 años ha vivido su tercer relevo generacional con la llegada a su presidencia Dimas Gimeno Álvarez. El nuevo presidente comenzó desde abajo en la empresa siguiendo el modelo de su tío Isidoro Álvarez. Actualmente, El Corte Inglés, con una facturación de 12.000 millones de euros, fundada en 1940 por Ramón Areces, es una de las 500 empresas familiares más grandes del mundo.

5. Codorniu. Con más de cuatro siglos de historia, Codorniu ocupa el puesto 17 de la lista de Family Business Magazine, que agrupa a las “100 empresas más antiguas del mundo que siguen en manos de las familias fundadoras”. Jaume Codorníu adquirió la compañía en el año 1551 y actualmente la dirige Mar Raventós. Hoy Codorníu, cuyo volumen de ventas en el exterior es mayor que el volumen de ventas en España, está presente en más de 10 países y vende sus productos en más de 100.

6. Mercadona. La compañía de Juan Roig se sitúa en la posición 48 de la lista de empresas de la revista Forbes, avalada por una plantilla de 74.000 personas, a pesar de no haberla incrementado en los últimos dos años, y sus ingresos superan los 20.000 millones de euros. En la última década se ha convertido en  la segunda distribuidora comercial con mayor tasa de crecimiento a nivel mundial, tan sólo por detrás Wal Mart.

7. Puig. Esta compañía catalana comercializa perfumes en más de 130 países con la ayuda de 4.200 empleados (el 40%, en España) y por valor de 1.499 millones de euros al año. Quizá les suenen Carolina Herrera, Nina Ricci, o Paco Rabanne. Son el sexto productor mundial de perfumería selectiva o y hasta la Universidad de Harvard ha hecho un caso de estudio con su historia. Estamos ante una empresa familiar con un protocolo estricto. De hecho, no basta con el apellido, entre los requisitos para poder ocupar un cargo, es necesario poseer una formación de grado superior y haber trabajado como mínimo cinco años fuera de la empresa. “O está preparado para estar arriba o no trabajará en Puig”. 

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