Lo que quizá no conocía sobre el alquiler de directivos

Uno de los principales valores de un directivo es que sepa llevar a cabo un plan de acción claro y coherente. A veces, es lo que las empresas necesitan, sobre todo en momentos de crisis o cambios. Ese lema del Getting things done, siempre partiendo de la base del talento.

Leo las estadísticas de que un directivo a tiempo completo sólo emplea de media el 20% de ese valor tan preciado en aspectos de dirección fundamentales a los que aplica su talento, mientras que el 80% restante de su tiempo lo dedica a actividades cotidianas delegables. Y no puedo evitar gritar a los cuatro vientos la necesidad de un mayor dinamismo y modernización en los modelos de liderazgo. De forma inconsciente, me acuerdo de esos miedos o dudas que solemos tener los empresarios a la hora de lanzarnos con nuevas iniciativas para contratar a personas en puestos de responsabilidad. Y me viene a la cabeza el servicio de alquiler de directivos.

El alquiler de directivos o headrenting es un modelo que trata de facilitar la contratación de manera parcial y flexible de ejecutivos altamente cualificados, pagando únicamente por la dedicación acordada. Con ello, se consigue talento directivo senior de muy alto nivel flexible y a coste reducido.

Esta modalidad de contratación que ya se utiliza para otros servicios y necesidades de la empresa (industria, servicios, distribución, etc.) funciona desde hace años en Estados Unidos y gran parte de Europa, ganando cada vez más adeptos en nuestro país. Lo importante es que permite mejorar la capacidad directiva y estratégica de las pequeñas empresas que no pueden acceder por cuestiones de coste a ese talento.

Destacan dos tipos:

  1. Headrenting part-time. Alquiler a tiempo parcial de un directivo cuando no se precisa dedicación completa.
  2. Interim management. Alquiler temporal de un directivo para proyectos de transición, crisis o expansión por tiempo limitado.

Ambos modelos surgen del desarrollo práctico del nuevo concepto de management-as-a-service, siguiendo la tendencia actual de externalizar aspectos críticos de la empresa, considerándolos como servicio y pagando solo por su consumo, como se hace ya en otros sectores como el software o la investigación científica.

Que no se me malinterprete, no digo que las empresas deban prescindir de los directivos fijos en plantilla, sólo digo que el headrenting permite complementarlos con directivos de nivel a dedicación parcial en todas las áreas, formando así el mejor cuadro directivo profesional al menor coste. Ambos modelos de contratación suman. Aunque es cierto que en determinados casos resulta más rentable, flexible, eficaz y económico un directivo senior a dedicación parcial en headrenting o interim management que un ejecutivo medio full-time en nómina.

Tampoco debemos considerar que se trate de una práctica elitista. Al contrario. Como ya he comentado, los casos más comunes se dan cuando las pequeñas y medianas empresas no pueden añadir un directivo senior a su plantilla para que les ayude a gestionar su empresa. Por ello, deciden contratar a ese ejecutivo por tiempo parcial sin necesidad de hacer frente a elevados sueldos, indemnizaciones, etc. El coste se establece entre la empresa y el directivo “alquilado”.

Se puede disponer de un directivo a tiempo parcial para, entre otras muchas cosas, los casos de: intervención después de una compra o fusión, reestructuración de áreas/departamentos/unidades de negocio, entrada en mercados internacionales, elaboración e implantación de planes estratégicos o desarrollo de nuevos modelos de negocio.

Entre las ventajas que ofrece sobre los sistemas clásicos de contratación de directivos destacan las siguientes:

La empresa adquiere exclusivamente el talento del directivo sin aumentar la plantilla.

Gran rapidez en la puesta en marcha y flexibilidad por la experiencia concreta del profesional.

Los directivos senior están cualificados para el trabajo, motivados y comprometidos.

 Se transfiere una cantidad enorme de habilidades, contactos y experiencia que permanece en los equipos una vez que los directivos se hayan marchado.

Los nuevos directivos cuentan mayor objetividad en el desempeño de su labor directiva por poseer una visión externa de la empresa

Se trata de un servicio empresarial sin nómina ni costes sociales.

En caso de insatisfacción se puede cambiar al ejecutivo o prescindir el servicio a voluntad sin indemnizaciones.

Posibilidad de dedicación parcial y flexible a convenir según necesidades de la empresa, que obtiene todo el talento, pero solo paga por la dedicación parcial acordada

Entre los posibles riesgos:

Pueden darse casos en los que el directivo asignado no cumpla las expectativas. Si bien, esto no es lo habitual. El secreto para el éxito del proyecto radica en la selección de confianza del candidato ideal. En DIPCOM CORPORATE, consultoría especializada en gestión de crisis, interim management y headrenting, los directivos cuentan con una experiencia de diez años en gestión financiera, comercial y gerencial.

Además, hemos de tener en cuenta que para los directivos senior este tipo de contratos supone un acuerdo beneficioso, ya que les permite trabajar a tiempo parcial y con dedicación exclusiva a labores de alta dirección, algo difícil de encontrar en el mercado laboral actual. En todos los sentidos el nivel de compromiso es muy alto.

La adaptación al trabajo y a la empresa de forma rápida y efectiva es el pilar fundamental de estos acuerdos, dado que todos los actores (empresa, cliente y consultoría especializada) tienen claro que el servicio ha de ser rentable y productivo para que siga adelante.