Querido prosumidor: hágalo usted mismo

Estimado Prosumidor:

Si, usted. No mire para otro lado, usted es un prosumidor. Cada vez que factura su maleta con ayuda de una máquina y se pregunta ¿no había antes alguien haciendo esto? Cada vez que monta un mueble del Ikea (enhorabuena), cada vez que vende algún artículo en Amazon o elige un comparador de hipotecas, usted está produciendo, mientras consume. Y así, multitud de casos que han incentivado el traspaso de actividades antes realizadas por terceros de forma remunerada, hacia la actividad prosumidora y el trabajo para uno mismo. Le agradecemos de antemano su interés, su compromi… Un momento. Quizá no le haya quedado claro del todo lo importante que es su papel, sobre todo en el universo de la web 2.0.

Posiblemente, usted, a estas alturas de la vida, rechaza los portales de venta unidireccional y prefiera acudir a agregadores, que sirven para hacer compras, buscar en toda la Red el producto que necesita y dónde lo compra directamente. Quizás, ya no acuda a sus agencias de viaje tradicionales a la hora de planificar un viaje, sino que lo hace directamente a través de la web. A lo mejor, tiene un blog en wordpress. Y para aportar su granito de arena al mundo hasta le ha dado por crear un tutorial alguna vez, sobre como pasarse ese videojuego que le tiene enganchado.También puede que haya editado alguna vez alguna entrada de Wikipedia, y si eso es demasiado erudito, al menos algún vídeo a youtube de su cantante favorito o de la boda de su prima. No he hecho nada de esto, dirán algunos. Vale, pero algún comentario en algún medio digital ha escrito seguro, ¿y un misero like? ¿alguna vez ha recomendado algún producto a sus amigos? Entonces, gracias de nuevo, apreciado cliente activo.

Existen los prosumidores de intercambio, que se dedican a intercambiar productos y servicios, los considerados expertos, que dan su opinión sobre un determinado producto y suelen ganar dinero por ello o los que se asocian a empresas por recomendarlas.Todo ha cambiado y se abre un mundo de posibilidades.

Tradicionalmente las empresas se han basado en una mentalidad unidireccional de creación de productos y servicios, sin necesidad casi de convencer a los consumidores de elegir una determinada marca. Eran ustedes, en cierto modo, consumidores pasivos, clientes en masa. Ahora, con el auge de la web 2.0 el nuevo consumidor inteligente ha tenido las condiciones ideales para consolidarse, generando opiniones en blogs, foros y otros canales y medios sociales. Ojo, no tiene fines lucrativos, o  por lo menos, no necesariamente.

La característica común de este cliente es que es proactivo, se compromete con la comunidad y ejerce un filtro personal. En ese sentido, para las empresas, la posibilidad de que un prosumidor activo pruebe un nuevo servicio o producto y comparta su opinión con cientos de amigos, familiares y usuarios es fundamental. Y eso, algunas más que otras, saben aprovecharlo. Puede que le suenan algunos de estos casos.

Hace unos años Lay´s puso en manos de los consumidores la elección del sabor de sus nuevas patatas fritas con la campaña “Casting de sabores”. Los interesados debían presentar una propuesta que incluyera el nombre del sabor, su composición y las razones de por qué debería ser el elegido. Además, tenían que votar las propuestas. Hubo más de 350.000 y al final ganaron las gambas al ajillo.

Por otro lado, Fanta, a través del hashtag #MiDiversiónTieneSaborA invita a los adolescentes a compartir una imagen en su muro contando cuál es “el sabor de su diversión”. Y de paso, marcarse un tanto sobre las preferencias de sus clientes sin necesidad de estudios de mercado.

Otro caso es el de Adidas, que permite personalizar sus zapatillas Falcom Elite en función de los gustos del consumidor. Para ello, la marca diseño una aplicación online que permite cambiar el color de la base, la lengüeta, el tipo de cordones, la base de la zapatilla, la puntera… Vamos, un sírvase usted mismo en deportivas.

Este concepto no es nuevo, aunque se ha ido adaptando a los tiempos. Ahora se emplea sobre todo en relación a las posibilidades del marketing. Sin embargo, fue el escritor Alvin Toffler quien predijo esta realidad hace algunas décadas en el libro libro futurista “La Tercera Ola”. En esta obra el autor vaticinó que los consumidores exigirían ser escuchados, participando en la confección de los productos y servicios de las empresas al tiempo que expondrían visiblemente sus opiniones. La profecía se ha cumplido. Sepan que se trata de la segunda obra más leída de todos los tiempos en China, después del libro Rojo de Mao; es la biblia de los reformadores chinos.

Ahora, nos preguntamos hacía donde vamos, hacía donde van las empresas con este modelo. Bueno, me resulta particularmente interesante, esclarecedor -y ácido-  el Manifesto Cluetrain,  con su idea de que los mercados son conversaciones. Creo que las compañías que no se han subido al carro de darle voz y voto a usted, deberían echarle un ojo. Es un clásico. Tres puntos clave.

-En sólo unos años, la actual “voz” homogenizada del mundo de los negocios -el sonido de campañas corporativas y folletos oficiales – parecerá tan rebuscada y artificial como el lenguaje de la corte francesa en el siglo XVIII.

-Hoy en día, las compañías que hablan el lenguaje del charlatán ya no logran captar la atención de nadie

-Las compañías que no se dan cuenta que sus mercados ahora están interconectados persona-a-persona, y por consecuencia volviéndose más inteligentes y profundamente expuestos a la conversación están perdiendo su mejor oportunidad.

Para terminar, querido prosumidor: ¿Qué es lo que usted gana con todo esto? Sepa que, sin duda, cuenta con más posibilidad de estar informado, con mayor voluntad de crear y de ser expuesto y hasta con capacidad de ser remunerado. Tiene más opciones para exponer su opinión, mayor exigencia e infinitamente menos probabilidades de que le timen. Antes de despedirme, le dejo este vídeo, que explica un poco el desarrollo de este concepto en nuestros días en el ámbito de las aplicaciones móviles. Algún prosumidor ha tenido el detalle de colgarlo en la web.